jueves, septiembre 06, 2007

Chao, Luciano



Luciano Pararotti, junto con Lou Reed, echándose "A Perfect day" en perfecto acople.
Y se nos fue el gordito Pavarotti
Buena onda el cabrón, y además, talentoso. Tal vez fue el tenor más grande después del mítico Enrico Caruso. Sin embargo, además de dedicar su vida al bel canto, trató de hacer de esta canica un lugar un poco mejor (Sólo basta recordar los conciertos Pavarotti & Friends, en donde se juntaba a su raza para apoquinar una feria para los niños de Bosnia, de África o de donde se ofreciera.
¿Protagónico, narcisista? Tal vez. Más de uno dirá que lo hizo por pura vanidad. Tal vez tengan razón, pero lo importante de una persona, al final, no son los motivos de sus actos, sino los resultados de los mismos. Somos lo que hacemos, no el porqué lo hacemos.
Cachondón, también. Sus lios de faldas eran la comidilla de todos. De bueno gusto, el gordito, guapisimas sus mujeres y sus fajes. Galán a pesar de tamaña timba que se cargaba.
Y ayer, al fin, la celosa flaca le pidió que le cantara al oído.
La vemos, bambino.
Omar Delgado
2007

1 comentario:

Berenoise dijo...

sigo esperandote en la madrugada!!


a tí, no al bueno de luciano!

PD: QUE EN GLORIA ESTE!!