sábado, abril 14, 2007

Los recuerdos del porvenir

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Elena Garro es lo más cercano que tenemos, en la literatura del siglo XX mexicano, a una escritora maldita. Mujer de legendaria belleza, casada con Octavio Paz, amiga de políticos y artistas, admiradora (y aparentemente, amante), de personajes tan siniestros como Fernando Gutierrez Barrios, acusadora de intelectuales durante la persecución en 1968, tachada de traidora, depechada y espía.
A pesar de lo complejo de su personalidad, y sin entrar en juicios acerca de la Garro como persona (Ya hay bastantes que comen a costillas de doña Elena), me gustaría comentar en esta ocasión su obra cumbre, que yo considero una de las novelas más importantes del siglo pasado: Los recuerdos del porvenir.
Ixtepec, pueblo escondido en el territorio mexicano, es quien cuenta su propia historia y la de sus habitantes. Ixtepec es quien cuenta la cruz regencia del general Francisco Rosas y su pasión por Julia. Ixtepec es quien se escandaliza (o se soslaya) de las andanzas de las queridas de los militares que acompañan a Rosas. Es el pueblo el testigo de la huida de Julia en brazos de un poeta-hechicero; es Ixtepec mismo el que hace la crónica del alzamiento cristero que surge en sus entrañas, de los mártires que cobra.
Es Ixtepec quien nos da fe de los esfuerzos de Juan Cariño, chamán de las palabras, habitante permanente del lupanar del pueblo, que limpia el aire de maldiciones y palabras sangrientas. Es Juan Cariño el espíritu de locura y, al mismo tiempo, de libertad.
Pero, sobre todo, Ixtepec narra la historia de Isabel y Nicolás Moncada, los verdaderos protagonistas. Son ellos los que, con su tragedia, muestran las contradicciones del género humano. Isabel, muchacha hermosa e indomable, prisionera y al mismo tiempo dueña de un poder temible, enamorada sin remedio del verdugo de su hermano; Nicolás, el cordero para el sacrificio, el mártir por convicción propia, el que con su propia muerte ocasiona la caída definitiva del general Rosas.
Los recuerdos del porvenir está dividida en dos partes, la primera narra la regencia de los militares en Ixtepec. Francisco Rosas, un joven y sanguinario general, asume el gobierno del pueblo junto con sus hombres. Los habitantes de Ixtepec se ven, de repente, bajo el yugo de un gobierno que busca sofocar la rebelión cristera. Juan Cariño, el antiguo presidente municipal, es desplazado de su cargo. Los habitantes del pueblo se adaptan como pueden al nuevo régimen. Rosas es un personaje sumamente complejo, enamorado de Julia, su querida, quien vive con otras mujeres en el único hotel del pueblo. Un día, un misterioso hombre llega a Ixtepec buscando a Julia. Ella, en apariencia mundana y superficial, se muestra profundamente perturbada. Rosas, a quien le hubiera bastado una orden para matarlo, no sabe que hacer. El recién llegado inyecta con nuevos bríos al pueblo, le regala la esperanza a través del teatro y de la poesía. Un buen día Rosas, decidido a hacerlo desaparecer, lo busca en casa de los Moncada. No lo encuentra. EL hombre ha desaparecido en la niebla llevándose a Julia.

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La segunda parte refiere la decadencia de un Rosas despechado y cruel que comienza a hostigar al pueblo de Ixtepec. Las provocaciones llegan a su punto máximo cuando la iglesia es cerrada, el sacristán muerto y el sacerdote desaparece. El general sospecha que el pueblo protege al sacerdote y que busca la manera de ayudarlo a escapar. Los habitantes de Ixtepec urden una conspiración que finalmente es descubierta durante una fiesta. Los alzados son muertos o apresados (incluyendo al desaparecido sacerdote). Esa misma noche, Isabel Moncada se vuelve la mujer de Francisco Rosas. El general, subyugado y atemorizado por la fuerza de Isabel, decide no fusilar a Nicolás Moncada y lo deja escapar. Sin embargo el joven regresa por voluntad propia para ser ejecutado. Isabel, consciente de que ama al asesino de su hermano, va y pide perdón a la capilla del pueblo, pero en el último minuto se arrepiente y se transforma en piedra. A partir de ahí Francisco Rosas pierde todo su poder, convirtiéndose en un borracho que deambula de cantina en cantina mientras el pueblo de Ixtepec, herido, comienza a renacer.
Los recuerdos… es una novela magistral debido a lo complejo de sus situaciones, a la elaboración de sus personajes y a los múltiples hilos narrativos que contiene.
Omar Delgado
2007
Chéquela:

LOS RECUERDOS DEL PORVENIR
Autor: ELENA GARRO
Editorial:JOAQUIN MORTIZ.
Sección:Lit. Ibero.Mexicana
ISBN: 9682705673

12 comentarios:

Dana dijo...

Elena Garro es un misterio para mi, de esos misterios que se gozan en secreto, a sabiendas de que jamás lograrás develarlos y que están por encima de explicaciones banales.
En estos momentos leo "Inés", es la 5° vez que la leo y soy conciente de que estoy a años luz de siquiera asomarme un poco a su esencia.
Me gustó mucho tu blog.

Nikis dijo...

La novela de la polémica Elena Garro es la mamá de la de Mastreta que no alcanza a profindixar en la humanidad de sus personajes como Garro. La vida de Catalina resulta vacua frente a la violencia y tragedia de los de Garro.
Esta es la novela debió leer Roberto Sneider y hacerla película con esos extraordinarios actores mexicanos con los que contamos.
Gracias y Felicitaciones por tu blog.

Nikis dijo...

Ah1 en mi familia somos admiradores de los lobos. Así que doble felicitación!!

Anónimo dijo...

Dentro de las historias que encierra el mundo de julia y del general rosas, aparece la historia del caminante Juan misma que se cuenta en la cancion de Ixtepec de Café Tacuba. Gaby

Leonor dijo...

Leí Recuerdos del porvenir este año en una estadía en México y me cautivó todo en él ...muy bueno tu blog!
abrazo

Jose Escobar dijo...

Pienso que es una novela un poco confusa en cuanto a la estructura de los personajes. Por ejemplo, Porqué Ana Moncada (se apellida Moncada, según la página 77)se apellida Moncada? Se supone que ella es mamá de Nicolas, según la página 36, "la voz de su hijo le llegó: 'yo no quepo en este cuerpo.'" Ahora, también se supone que Don Martín Moncada se apellida Moncada, según la página 20, y resulta ser el papá de Nicolas, Isabel y Juan.

Saludos.

Anónimo dijo...

Vicky dice:
No estoy de acuerdo con que se le de el adjetivo de "mujer maldita y sinietra", sin especificar los motivos. Además dices que no emites juicios y entonces explicame que son estas formas de calificar a la autora.
Coincido contigo en que es una de las grandes novelas de la literatura mexicana del siglo XX y es necesario difundir su lectura.

Un saludo.

Yoatecutli dijo...

Estimada Vicky:
Si te fijas en el texto, en ningún momento estoy calificando como "mala y maldita" a Elena Garro, escritora que en lo personal considero la segunda mejor novelista del siglo XX en México (Sólo detrás de Juan Rulfo).
Me refiero a ella como "escritora maldita", por lo controvertida de su figura: Recuerda su papel durante el movimiento del 68, cuando dio una lista de 300 intelectuales implicados, según ella, en actividades subersivas. Estos intelectuales fueron apresados, algunos por años, gracias a ella. Por otro lado, recuerda su relación amor-odio con Octavio Paz, misma que marcó toda una época en las letras mexicanas.
Con respecto al calificativo de "siniestra", no se lo adjudique a ella, sino a uno de los políticos con los que tuvo una relación muy cercana: Fernando Gutierrez Barrios, quien fuera jefe de la DFS (dirección general de seguridad, luego CISEN), y que tenía fama de torturador y maquiavélico.
Te comento algo más: independientemente de todo esto, yo admiro y respeto mucho a Elena como escritora.
Recibe un gran abrazo.
Lobo

[YesS] dijo...

Muchas gracias por publicar esto... ha sido muy interesante, creo que leeré la novela =)

victoria vovides dijo...

acabo de re leer "recuerdos ..." y me sorprendió encontrar elementos que deben de haber inspirado a garcía márquez para sus "cien años ..."
elena garro fue anterior y de novela a novela, y recordando que en gustos se rompen géneros, me gusta más "recuerdos del porvenir". es una novela que debería estar en manos de todos los lectores.

Tzootz dijo...

Efectivamente Angeles Mastreta quiso imitar a Elena Garro con su novela, es buena, pero no es una obra de arte como sí lo son "Los recuerdos..."
Por otro lado, la Garro es mejor novelista que Rulfo, además es más versatil, Garro no ha sido superada ni igualada como dramaturga. Ni Rulfo, ni Paz lo lograron. Solo Pepe Revueltas y Garro trascendieron en su postura como escritores.

Guillermo Máynez Gil dijo...

Acabo de leer "Los Recuerdos del Porvenir" y efectivamente es una obra maestra. Llama la atención que no se suela citar entre las obras más destacadas del siglo XX en América Latina (se le llame "Boom", "Realismo Mágico" o como sea). Independientemente del argumento, que es muy bueno, lo que más destaca es la calidad de la prosa de Garro, una escritura poética que jamás degenera en lo verboso o pretencioso, mucho menos en lo cursi. Habría que rehabilitarla y dejar atrás polémicas políticas, como la gran escritora que fue.