lunes, abril 07, 2008

CAPÍTULO XXXIII

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En medio del camino de nuestra vida
me encontré por una selva oscura,
porque la recta vía era perdida.

¡Ay, que decir lo que era es cosa dura
esta selva salvaje, áspera y fuerte
cuyo recuerdo renueva la pavura!
Tanto es amarga, que poco lo es más la muerte:
pero por tratar del bien que allí encontré,
diré de las otras cosas que allí he visto.

Dante Alighieri. La Divina Comedia. Canto I.


Y finalmente llegué a los 33 años.
La misma edad en la que Jesús de Nazareth estaba haciendo sus desmadres allá en la Galilea del siglo I, por los que fue condenado a servir de alfiretero para volverse superstar de los martirológios de la humanidad; la misma edad que tenía Alejandro Magno cuando ya era señor de la mitad de Asia y su patio de juegos se extendía de Macedonia a la India. Por desgracia, al tocayo le dieron su agüita sabrosa antes de que pudiera gozar sus dominios.
También tenía 33 años Dante Alighieri cuando se encontró perdido en medio de una selva umbría y fue atacado por tres pecados encarnados en fieras. (¿Nomás tres? En que poquita agua se ahogaba) Para el poeta, ese fue el inicio del viaje literario- místico que le ganaría la posteridad como cartógrafo de las latitudes infernales y celestiales. (Que bueno que el papa Ratzinger reinaguró hace poco el Infierno´s Social Club: el bardo toscano hubiera estado muy triste de saber que sus trabajos hubieran valido para ni madres).
No en balde Alighieri sitúa el punto medio de su existencia a los 33 años. En aquellos tiempos pre-antibióticos, las pestes, las guerras y las deficientes prácticas higiénicas hacían una proeza el hecho que una persona superara los treinta y cinco. Sin embargo, la muerte no era igual para todos, pues mientras las clases privilegiadas (a las cuales pertenecía el versificador), tenían un poco más de espectativas de vida, las clases miserables morían como moscas. 66 años era lo que esperaba vivir Dante. A ver cuantos me asignan a mí.
Treinta y tres es la edad en la que te preguntas si los caminos de tu vida han sido lo que has pensado; a esta edad, te cuestionas acerca de tus vocaciones y de la existencia que te has forjado. ¿Vas bien, o te regresas? ¿Es hora de explorar nuevos mares? ¿Quizá de buscar puerto seguro? Aquí es cuando haces un balance acerca de tus logros y los comparas con tus fracasos. Del resultado, y de la dirección que marque la brújula que traes en medio del pecho, dependerá el resto de tu vida.
A esta edad, según la usanza social, ya debería de ser todo un ñor con esposa, hijos y panza (ejem... bueno, esa ya la tengo), y no el prángana que aún colecciona juguetes e inventa mundos que soy. A mis 33, aún busco la peripecia en los rincones de la ciudad, aun navego en estas oscuras avenidas esperando maravillarme con las constelaciones de luz, aún me dejo llevar por la vorágine de versos que de cuando en cuando (de cuando en siempre) forman remolinos alrededor mío; aún valoro más la palabra, los amigos y las risas que el oro; aún veo el mundo como mi casa posible; aún no pongo paredes que rodeen mi alma.
Por que sí... En esta ancianidad de 33 años, uno también comienza a ver a los otros, a los amigos que se han ido, a los que tomaron camino al norte a buscar futuros más probables. Buscas a aquellos a quienes ya decidieron fotocopiarse en "un muñequito de carne, mitad tú, mitád yo -o mitad el sancho-" (Amado Nervo Dixit); aprecias a aquellos que siguen niños y que no se entregan. En este punto tomas nota acerca de aquellos que te fueron impresindibles y que hoy apenas si recuerdas; de aquellas a las que amaste y que dejaste en el escollo de las sirenas gracias a la cera de Ulíses; de aquellos compañeros de tripulación que encallaron, de los que murieron jóvenes, de los que se volvieron huéspedes del frescobote, de los que renunciaron a sus juramentos y se convirtieron en lo que siempre odiaron.
Y me veo y agradezco no estar entre ellos.

The show must go on.

Omar Delgado
2008

3 comentarios:

RBK dijo...

LOBO, LOBITO¡¡¡
FELICIDADES MANITO POR ESOS 33¡¡¡¡
AGARADEZCO AL MUNDO MUNDITO Q EXISTAS EN LA TIERRA, SABES QUE ES UNA BENDICIÓN Q EXISTAS EN MI VIDA, Y ESPERO SER DE ÉSOS Q SE CONSERVAN NIÑOS Y NO SE VENDEN......
UN ABRAZO GRANDE
PD.TE TENGO Q HACER LA CRONICA DE LA FUNCION GUEY NO MA....NO TENGO CHEQUE, SE LO DIERON A LO´PARIENTE´MI ALMA.....DE HOY EN ADELANTE, LO´PARIENTE´DE PLAYA VICENTE SON UN GRUPO DE DANZA CONTEMORÁNEA Y EL MILAGRO S.A. TOCARÁ SON Y BAILARÁ FANDANGO, COMO VE PARIENTE????????

Dolores Garibay dijo...

Ay mi Lobito, estas crisis cumpleañeras a todos nos dan. Según la usanza social yo debería estra casada con un güey, con dos chamacos como mínimo y de chacha sin sueldo de esa familia. O ya debería haber terminado una carrera con todo y maestría -cosa que espero lograr antes de los 50- y con una buen empleo. Y no he hecho nada de eso... Creo que hemos logrado muchas cosas aunque no necesaiamente las que de chamacos habíamos pensado.

Así que a seguirle chingando pa'lante mi Lobito, que no hay de otra.

Besos chilangos

Carmen dijo...

Felices, sanos y pensantes treinta y tres... y los que faltan.

Un abrazo Omar