domingo, marzo 16, 2008

Los cultivos del Diablo

Reseña de El castillo en el bosque, de Norman Mailer

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Adolf Hitler. La sola mención del nombre evoca una película mental saturada de bombardeos, ejércitos en combate, cruces gamadas, trajes a rayas que cubren enclenques cuerpos y crematorios trabajando sin parar. Cualquiera que piense en un dictador sanguinario y loco, inmediatamente lo imagina con un ralo bigotillo y un peinado relamido. El Führer de la Alemania nazi se ha convertido en un referente cultural indispensable para el mundo, un arquetipo inamovible de la maldad. Hitler es Hitler, y para la inmensa mayoría del mundo, su rostro es inmutable. Casi nunca se le imagina como el niño que fue; nunca se piensa en sus hermanos o sus padres o en sus primeros amores. Casi nunca se le imagina como ser humano.


Es por eso que El Castillo en el bosque, la última novela del escritor Norman Mailer (New Jersey, 1923- New York, 2007), es una obra maestra de biografía conjetural. En ella, El escritor neoyorquino imagina la infancia de Adolf Hitler desde el punto de vista de un testigo privilegiado, planteando varias hipótesis acerca de los factores que pudieron hacer que el pequeño Ady, un niño común, algo consentido y llorón, se convirtiera en el hombre más tristemente célebre del siglo XX.

Sin embargo, Mailer no se queda únicamente en narrar la historia del primer Adolfo, pues El Castillo… es todo un ensayo acerca de la naturaleza del mal. Hábilmente, el autor dota a su relato de gravedad cosmogónica al enfrentar al cielo y al infierno dentro de la conciencia del futuro Hitler. El autor utiliza un narrador muy especial para contar su historia: ni más ni menos que el demonio encargado de la educación emocional del futuro tirano. Así, además de narrar los primeros años de Hitler, nos comparte algunas reflexiones imprescindibles acerca de las huestes demoníacas, de sus contrapartes angélicas, de la existencia de lo perverso e, incluso, del oficio de las letras (de procedencia infernal, según el autor neoyorquino). Mailer utiliza con exquisito desparpajo todas las convenciones de la demonología medieval para crear su relato, pues al tiempo que plasma el eterno enfrentamiento de Dios y el Diablo (muy a la manera de El Paraíso Perdido), explica la manera en la cual trabajan las potencias del averno en el alma de Adolf: de manera sutil, casi artesanal. Los demonios Mailerianos son expertos tejedores de sueños y pensamientos; ebanistas que esculpen con paciencia la mente del niño que gobernará Alemania y desbarrancará al mundo en una guerra tan ilógica como sangrienta.

Acertadamente, Mailer evita utilizar detalles mórbidos o escandalosos, tales como el abuso infantil o el abandono de los padres, para explicar las patologías del futuro Hitler. En lugar de ello, lo retrata como un pequeño normal, miembro de una familia común de clase media, a quien las delicadas manipulaciones satánicas lo van convirtiendo de manera paulatina en el hombre que ocasionaría millones de muertes a lo largo del mundo. Con esta novela, el autor estadounidense muestra que son los pequeños detalles cotidianos los que forman el carácter de una persona, incluso de una tan compleja y tóxica como lo fue el dirigente nazi.
Magistral testamento de un maestro de las letras.

Ficha técnica

Título: El Castillo en el Bosque.
Autor: Norman Mailer
Editorial: Anagrama
Año: 2007
ISBN: 9788433974600

Omar Delgado
2008

1 comentario:

RBK dijo...

UN APLAUSO POR EL QUE DEJO DE SACRASE LOS MOCOS Y SE PUSO A ESCRIBIR¡¡¡¡¡
vaya manis al fin, ya le hacia falta a ami cerebrito leerte, se ve bueno, pasalo, rolalo, prestalo, te acuerdas de cuando nos alucianamos todos con la anatomia de la destructividad humana del maese Fromm??
Habra q leerlo porq ya no tendremos mas q leer de Mailer...ingada madre¡¡¡¡¡
suava hermanito
un abarzo y me da mucho gusto q ya este escribiendo de nuevo
Te quiero harto chulis
GATIS