lunes, diciembre 31, 2007

2007: Año de Casandra

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Casandra a la pista

Casandra, dicen los mitos griegos, era una princesa troyana hija de Priamo y Hécuba, y hermana del caudillo de Ilión, Héctor, y de Páris. Era una joven de magnífica belleza, que estaba consagrada a los ritos de Artemisa. A causa de sus votos, la hermosa debía guardar también una estricta castidad. Un día, Apolo puso sus ojos en ella, y trató de seducirla. La troyana lo rechazó, lo que ocasionó la ira del dios, así que para martirizarla le otorgó el don de la profecía y luego, por medio de un soplo en los labios, la maldijo, condenándola a que nadie creyera sus visiones. Fue así como la joven conoció con anticipación la caída de Troya, la muerte de toda su familia, y su propio asesinato a manos de Clitemnestra, sin ser capaz de convencer a nadie de la suerte que les esperaba.

Dos mil siete fue el año de Casandra debido a que muchos observamos con desesperación troyana la consolidación de un régimen dictatorial travestido en democracia. El PAN, alguna vez esperanza de millones de mexicanos, se ha convertido en un rabioso partido en el poder, y sus movimientos durante el año que acaba estuvieron todos enfocados a enquistarse en la presidencia de la república por décadas. Lo peor es que durante este año también se fueron desmoronando todas los mecanismos que se tenían para contener al panismo y sus cómplices.

2007 inició de manera cruda. La sociedad mexicana inició con un gobierno de facto, producto de un fraude electoral y de múltiples confabulaciones con los sectores más siniestros del país. En la otra trinchera, se erguía un movimiento de izquerdas que en su momento representó un serio obstáculo para Felipe Calderón y su runfla de delincuentes. Andrés Manuel López Obrador fue elegido por el Frente Amplio Progresista (FAP) como "presidente legítimo" del país, y al cerrar el 2006 era tal la efervescencia social que Calderón tuvo que tomar el poder casi clandestinamente, primero, desde un estudio anónimo de televisión, y luego, entrando por la puerta de atrás a la cámara de diputados el 1º de diciembre.

Los que nos oponemos a la imposición y al proyecto de nación que representa el PAN sabíamos que sólo una izquierda unida y movilizada podría frenar los excesos de poder de la derecha. Así pues, el FAP representaba la única alternativa en contra de los abusos del gobiero impuesto. Hay que decirlo, el puesto de "presidente legítimo", es más simbólico que operativo, sin embargo, tanto la labor de AMLO como la unidad del movimiento que lo apoyaba eran necesarios para proteger al país en contra del grupo en el poder.

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Casandra es presentada ante el MP luego de que se aprobó la reforma judicial

La impunidad como política nacional

Durante este año pudimos constatar los sucios arreglos a los que tuvo que llegar el grupo de Calderón para quedarse con la presidencia: una de sus primeras acciones fue subir el sueldo de los militares casi en un 30% (Para comparar, diremos que a los demás trabajadores, desde diciembre de 2006 a la fecha, han tenido menos del 8% de incremento salarial). El argumento fue la feroz lucha contra el narco que el gobierno entabló no bien llegó a la presidencia. Lo cierto es que dicho incremento pareció en su momento más un soborno para congraciarse con los militares que un ajuste (por otro lado, necesario), a las percepciones de los miembros del ejército.

Luego, vinieron los arreglos que el PAN- Gobierno hizo con el partido revolucionario institucional (PRI), institución política a la cual "venció" en el 2000. Hay que recordar que el PRI detentó el poder en el país por más de 70 años, y que la llegada de Vicente Fox puso fin a la hegemonía tricolor. El PAN, por décadas, había prometido que terminaría con el corrupto sistema del partido de estado e impondría la verdadera democracia. En la realidad, en cuanto los blanquiazules llegaron al poder, se montaron a la vieja maquinaria gubernamental y comenzaron a operarla prácticamente sin cambios.

Así pues, Calderón tuvo que ceder extensas parcelas de poder a sus (anteriormente), odiados adversarios. Manilo Fabilo Beltrones, ex gobernador priista sobre quien recaen sospechas de complicidad con el narco, se convirtió en el hombre fuerte de la cámara de diputados, deviniendo en un factor de gobernabilidad real. El panismo ha tenido que pactar arreglos por demás ignominiosos, tales como la impunidad de los gobernadores de Puebla y Oaxaca, la pérdida de gobernaturas y jugosas porciones del presupuesto con tal de que los tricolores aprueben las reformas estructurales que tanto ansían.

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Lydia Cacho

De todos los mencionados arreglos, tal vez el más vergonzante sea la exhoneración tácita de Mario Marín, gobernador del estado de puebla y cómplice de una red de prostitución y pornografía infantil. Marín tiene entre sus socios a los empresarios Kamel Nacif y Succar Kuri, a quienes trató de proteger encarcelando a la periodista Lydia Cacho, autora del libro Los demonios del Edén. Cacho, en su extenso reportaje, había descubierto una extensa red de explotación sexual a infantes, y Marín, para complacer a su amigo Nacif, la secuestró e intentó ingresarla a prisión (en donde, por cierto, ya le había preparado una violación tumultuaria de bienvenida).

Las pruebas en contra de Marín eran abrumadoras, incluso se contaba con una grabación telefónica en donde el ya llamado Gober Precioso se confabula con Nacif para encarcelar a la periodísta. Sin embargo, el gobernador poblano se alineó a los panistas y operó el fraude electoral a favor de Felipe Calderón. ¿Resultado? En los primeros días de diciembre del presente la suprema corte de justicia de la nación (SCJN) exhoneró de manera terminante al Gober Precioso, dejándolo tranquilo para que pueda seguir haciendo negocios con sus cuates pederastas.

De igual manera, Calderón ha dejado intocable al sanguinario gobernante Ulíses Ruiz, autor intelectual de por lo menos veinte asesinatos en el estado de Oaxaca, y ha abandonado a su suerte al estado de Tamaulipas, campo de batalla de los cárteles de droga y feudo del Eugenio Hernández Flores, presunto cómplice de la mafia del Golfo.

En el año también se dieron a conocer numerosas evidencias acerca del escandaloso enriquecimiento del anterior presidente, Vicente Fox. En un reportaje de la frívola revista Quién se mostraron fotos del rancho del ex- mandatario, el cual creció de manera exponencial durante su sexenio. Además de esas fotos, se tiene numerosas pruebas de una fortuna que sólo pudo ser consecuencia de un corrupto ejercicio del poder. Sin embargo, el gobierno de Felipe Calderón se ha negado a fincar responsabilidades en contra de Fox, a pesar de las (otra vez), abrumadoras evidencias. ¿La razón? El ex- presidente, junto con Elba Esther Gordillo, fueron quienes orquestaron el fraude que instaló a Calderón y su camarilla en Los Pinos. Evidentemente, jamás va a lanzarse en contra de quien tiene las pruebas de su ilegal llegada al poder.

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Ernestina Asención

La justicia secuestrada

2007 fue también el año en que la justicia se canceló para millones de mexicanos. Ahora en el país, la ciega dama de la espada se ha convertido en una piruja que es vendida al mejor postor. Actualmente son los criminales con dinero y contactos los que se cubren bajo su manto, sin importar que sus delitos sean tan deleznables como la pederastría, el asesinato o la tortura.

El caso de la señora Ernestina Asención, indígena de la sierra de Zongolíca en Veracruz, es paradigmático: a la anciana de 73 años la violaron tumultuariamente un grupo de soldados, los cuales la mataron perforándole el intestino al penetrarla analmente con el palo de una escoba. Además, la señora presentaba fractura craneoencefálica, lo cual evidencía la brutalidad con la que fue sometida.

Ante un crimen tan horrendo, las autoridades hicieron lo que mejor saben: esconder a los culpables e imponernos su versión como la única verdadera: Felipe Calderón declaro que la señora Ernestina murió "De una gastritis mal atendida", José Luis Soberones, presidente de la Comisión de Derechos Humanos en México, se aprestó a defender... A los militares que martirizaron a la anciana; Fidel Herrera, gobernador del estado de Veracruz, dio instrucciónes de avalar la versión oficial a cambio de que le aumentaran el presupuesto para la entidad... Y mientras, los asesinos de Ernestina siguen libres y sus defensores, perseguidos.

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Obispo Raúl Vera

Ni que decir de Lydia Cacho, hostigada por el gober precioso y sus cómplices, a quien el fallo de la Suprema Corte le fue adverso a pesar del tumulto de pruebas que se tenian a su favor; Ni hablar tampoco de las mujeres violadas en el pueblo de Castaños, en Coahuila. Las víctimas, que ejercían la prostitución en un tugurio de dicha localidad, fueron abusadas tumultuariamente por un grupo de soldados; O qué decir de Raúl Vera, el digno obispo de Coahuila, quien asumió la defensa de las sexoservidoras y actualmente sufre del acoso estatal y militar... Ni que decir, tampoco, de los ejecutados, decapitados y quemados que día con día aparecen en todo el territorio nacional como consecuencia de la pírrica "Lucha contra el narco".


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Villahermosa inundada

Ciudades bajo el agua

A fines de octubre de 2007, Villahermosa, una de las ciudades más importantes del sureste mexicano, quedó prácticamente bajo cinco metros de agua. Esto se debió a que el cauce del río Grijalva, el cual cruza dicha metrópoli, subió repentinamente de nivel y las medidas de contingencia fueron insuficientes para prevenir la catástrofe. La crecida pronto se extendió hacia otras partes de la entidad, y hacia Chiapas, dando como resultado más de un millón de daminificados.

Hay que decir que, por fortuna, casi no se perdieron vidas humanas. Por una vez, el gobierno ilegítimo realizó una labor adecuada que permitió que cientos de millones de tabasqueños evacuaran las zonas de peligro.

El desastre fue atribuido rápidamente al cambio climático y al efecto de la luna sobre las aguas (versión del mismísimo espurio-gastroenterólogo-meteorólogo Felipe Calderón). Sin embargo, la verdad fue subiendo a la superficie: el desastre en Tabasco fue causado por un desfogue masivo de agua de la presa Peñitas, ubicada en Chiapas, la cual alcanzó su capacidad máxima a finales de octubre y corría el riesgo de romperse. Ante la gravedad de la situación, cientos de miles de litros de agua fueron liberados a los rios que alimentan al Grijalva. Comisión Federal de Electricidad (CFE), la empresa del gobierno que genera energía eléctrica, había retenido el agua en Peñitas con el fin de que la hidroeléctrica trabajara por debajo de sus niveles de producción. En realidad, se quería favorecer a las generadoras privadas del sureste constriñendo la capacidad de Peñitas. Una vez más, la avaricia de los pocos y la corrupción de los otros tuvo como consecuencia que cientos de miles de personas perdieran su patrimonio en unas horas.

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Miembros de la Convención Nacional Democrática. Al centro, Andres Manuel López Obrador

La resistencia atomizada

Durante este año que se extingue abundaron las traiciones y los chaquetazos, pero quizá el más dañino fue el de la fracción perredista del Frente Amplio Progresista (FAP). Durante el año, la corriente política llamada formalmente Nueva Izquierda, se descuadró de sus postulados y se alineó con el gobierno del Felipe Calderón. Esto ocasionó que el Partido de la Revolución Democrática (PRD), prácticamente se dividiera. Nueva Izquierda, conocida con el nombre de Los Chuchos, por sus cabezas más visibles (Jesús Ortega y Jesús Zambrano), reconoció al gobierno ilegítimo y adoptó una pólítica de colaboración que incluye la aprobacion de las reformas estructurales a la constitución (energética, laboral y fiscal), que con tanto ahínco busca el panismo. Deleznable ha sido la actitud de Ruth Zavaleta, lider de los diputados perredistas en la cámara baja, quien ha mostrado una actitud zalamera y colaboracionista a un gobierno emanado de un golpe de estado tácito.

Lo peor es que Nueva Izquerda se quedó con el control de las representaciones parlamentarias del PRD, por lo que el FAP fue despojado de su brazo legislativo, el cual le permitía expresar iniciativas que se alejaban del plan privatizador de la dupla PRI-PAN. Gracias a ello ya se tienen tres partidos "de estado" al servicio del gobierno espurio.

Además, Nueva Izquierda, desde todos los frentes posibles, se ha dedicado a hostigar al gobierno del Distrito Federal (GDF), encabezado por Marcelo Ebrard. El GDF es el único, de los estados gobernados por el PRD que no ha reconocido al gobierno de Felipe Calderón, por lo que ha recibido el acoso de todas las instancias federales posibles. Gracias a eso el PRD, la única insitución en México que asemejaba un partido político de izquierda, está en un altísimo riesgo de división. Una oposición atomizada haría las delicias de la derecha (entiendase como el PAN, el gobierno emanado de él, el PRI, los oligarcas que pagaron por que Calderón fuera impuesto, etcétera), y cancelaría por décadas la esperanza en un cambio verdadero en la nación.

Todo esto ocasionó que la Convención Nacional Democrática (CND), entidad que proclamó presidente legítimo a López Obrador, haya sufrido el hostigamiento y la censura de todos los medios e instancias gubernamentales posibles. De todas, la más reciente fue la ocurrida el 18 de noviembre de 2007, cuando en un mitin en el Zócalo, las campanas de Catedrál fueron accionadas por más de 12 minutos a volumen máximo. Este acto de provocación ocasionó que un centenar de enardecidos miembros de la CND irrumpieran en el recinto católico. Derivado de dicha acción, tanto la iglesia católica como los medios electrónicos iniciaron una nueva guerra sucia en contra de la CND, acusándola de anticatólica y violenta. El campanazo, cortesía de Norberto Rivera, arzobispo primado de México, puso las bases de una nueva cristiada en el país.

2007 inicia con una izquierda dividida, de la cual una parte colabora abiertamente y en todos los sentidos con el gobierno impuesto y la otra está cada vez más aislada y hostigada. Este escenario favorece enormemente los planes del gobierno panista y aleja cada vez más del horizonte la posibilidad de un cambio real en el corto plazo.

Las visiones de Casandra

2008 inicia con muy negras perspectivas: A partir del 1º de enero, de acuerdo a las negociaciones del TLC, México recibirá sin réstricciones maíz, frijol y lácteos de sus socios comerciales (muy especialmente, de los EEUU). Se ha dicho hasta el cansancio que este hecho exterminará en su totalidad al pequeño productor de estos insumos, favoreciendo a los especuladores comerciales y enviando más campesinos a la migración y a la miseria. Además, desde lor primeros días de este año se espera el golpe del gasolinazo, consecuencia del aumento del impuesto a los combustibles, lo cual ocasionará escaladas masivas de precios en todos los productos.

Luego, vienen las reformas estructurales, entre las que destacan la energética, la judicial y la laboral. La primera busca abrir Petroleos Mexicanos (PEMEX), la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y Luz y Fuerza del Centro (CFE) al capital privado, lo que pone en riesgo la soberanía energética de la nación, además de que esta se quedaría sin una de sus principales fuentes de ingresos (PEMEX), lo cual llevaría, irremediablemente, a una recesión sin paralelo en la historia del país.

Pero quizá la más dañina para el ciudadano común sea la reforma judicial, la cual dotaría de poderes extraordinarios a las instancias de impartición de justicia. Gracias a dicha reforma, la cual ya fue aprobada por la cámara de diputados, permitiría que cualquier miembro de la Policía Judicial Federal, de la PFP o de la AFI, puedan introducirse en el domicilio de cualquiera sin órden de cateo. Este simple hecho regresaría al país a las peores épocas de la represión. Díaz Ordáz vuelve a vivir en traje blanquiazul.

Todo esto, combinado además con el cierre de la frontera México- Estados Unidos, es un coctél explosivo que hará que en menos de dos años tengamos millones de personas viviendo en la miseria en el país y sin posibilidades de emigrar. No es descabellado esperar levantamientos y motines en las zonas más empobrecidas de México que serán sanguinariamente reprimidos por el aparato del estado. Mientras, el petróleo será explotado por manos extranjeras que darán pingües ganancias a nuestros corruptos "dirigentes" en tanto que nuestra soberanía es malbaratada gracias al Plan Mérida (que permitirá que tropas de los E.E.U.U. se asienten en territorio mexicano y ¿Por qué no?, perseguir y aún asesinar mexicanos). El ciudadano promedio vivirá cada vez más desprotegido e indefenso, mientras que los miembros de menos de 100 familias serán cada vez más prósperas gracias al sufrimiento de los demás.

Tiempos muy negros los que vienen para México. Y de entre todo este carnaval de infamias, tal vez el más doloroso sea la apatía de gran parte de la población, la cual, luego del desgastante proceso electoral del 2006, ha preferido refugiarse en las telenovelas y el futbol en lugar de prestar atención al rumbo que lleva el país. El timón de esta nación apunta directamente a los mares de la dictadura (que dictadura es dictadura aunque el rostro del tirano cambie cada seis años), mientras muchos de mis compatriotas se interesan por las andanzas de Cuahutemoc Blanco, Araceli Arámbula y Latin Lover.

Y mientras, Casandra se desgañita desesperada.

Omar Delgado

2007

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Carmen Aristegui


COLOFÓN

Dos acciones en los primeros días del año muestran el tono que tendrá el 2008. La primera es la barrera humana que amaneció en el puente internacional de Ciudad Juárez en protesta por el inicio de las exportaciones irrestrictas de maíz, frijol y lácteos, inscritos en el TLC. La segunda es la salida de Carmen Aristegui, una de las poquísimas informadoras veraces en el país, de la cadena de radio W, debido a que uno de los socios de la radiodifusora, el hispano grupo PRISA, tiene como representante en México a José Luis Zavala, cuñado de Felipe Calderón. "Incompatibilidad de criterios editoriales", le explicaron a la periodista. Lo cierto es que la reflexión crítica y el periodismo de denuncia ya no es criterio editorial de ningún medio electrónico mexicano.

Casandra va siendo amordazada mientras nuestra Troya arde.

viernes, diciembre 28, 2007

Arqueología de la caricatura

De regalo de navidad les dejo tres videos de los programas que el autor de este cuchitril virtual disfrutaba cuando chamaco:

¡Birdman!



El mismísimo Trio Galaxia



El inspector Ardilla



Omar Delgado
2007

jueves, diciembre 27, 2007

Licenciado Chamuco y asociados

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- Who are you?
- Hum... I´d so many names
-Satan?
- You can call me "dad"
Diálogo de la película El abogado del diablo


Para que una historia funcione, las fuerzas opuestas al protagonista deben ser por lo menos tan poderosas como él mismo. Si tomamos la historia de la civilización occidental como una gran narrativa, también encontraremos en ella los arquetipos del héroe, del villano, los aliados, los mentores y demás figuras de los que nos habla Joseph Cambell en su obra "El héroe de las mil máscaras".
Ahí están Jesús de Nazareth, Franklin D. Roosevelt, Julio César, Ricardo Corazón de León, Napoleón, Louis Pasteur y tantos protagonistas de distintas épicas, unidos irremediablemente a sus antagonistas: Judas Iscariote, Adolph Hitler, Bruto, Saladino, el Duque de Wellington y el virus de la rabia. En algunos casos, como el del científico francés, el papel de héroe- villano es indiscutible; en otros, como en la diada del dictador cognaquero y el coronel Inglés, los papeles se atribuyen en función del que cuenta la historia.
A pesar de ello, hay un antagonísta al que nadie le ha disputado el papel, ni en la historia (por lo menos en algunas de sus interpretaciones), ni en el arte: El Diablo, del cual, incluso uno de sus nombres originales, "Satanás", no significa otra cosa sino "adversario". Patas de Catre aparece alegremente en todos lados, desde los concilios de la Iglesia Católica hasta las representaciones del arte popular, pasando por los oscuros cuentos medievales y las obras Dostoievskianas. Y no es para menos, pues tiene una función importantísima: ser el receptáculo de todo lo maléfico con lo que el hombre convive, desde los desastres naturales hasta el frénesi homicida.
El Diablo esta ahí (y ahí seguirá), simplemente por que al ser humano le resulta muy dificil asimilar su propia naturaleza maléfica y necesita una figura a la cual atribuirle sus impulsos y actos perversos. A pesar de que llevamos siglos en la época de la razón y el método científico, el cornudo no ha podido ser exterminado; incluso, se ha fortalecido en ciertos ámbitos.
Es por eso que no es extraño que tres de los mejores actores del celuloide actual (por lo menos el Hollywoodense), no han resistido la tentación de interpretarlo. Jack Nicholson, Al Pacino, Robert de Niro han entregado su propia versión de Gestas en algún momento, con resultados desiguales entre uno y otro.
Ya vimos al buen Jack interpretando a un chamuco muy cotorro y seductor en Las Brujas de Eastwick (George Miller, 1987), película de la que ya hablamos por acá. En cambio, Robert de Niro encarna a un nada divertido y si muy siniestro Lucifer en Corazón de Ángel (Alan Parker, 1987), donde Harry Angel, prángana detective neoyorquino, es contratado para encontrar al cantante Jonnhy Favourite, uno de los morosos del Banco del Averno.
Sin embargo, tal vez la versión más exquisita de Luzbel sea la entregada por Al Pacino en El abogado del Diablo (Taylor Hackford, 1997). Largometraje basado en una novela de Andrew Neiderman, escritor casi desconocido en el mundo de habla hispana y autor de novelas como La otra cara del espejo e Illusions.
La película tiene la peculiar característica de mezclar dos subgéneros en apariencia incompatibles: el drama de juzgados y el terror metafísico. El personaje principal es un abogado de Florida llamado Kevin Lomax (el plomazo de Keannu Reeves), quien es contratado por un importante bufette neoyorquino. Lomax, un redneck talentoso, hijo de una dura evangelista que lo concibió como madre soltera, pronto es "adoptado" por su patrón, un pragmático y fascinante hombre llamado John Milton. El novel litigante se irá adentrando en un mundo que se va tornando cada vez más tenebroso hasta que recibe una noticia perturbadora (por decir lo menos), acerca de su propia identidad.
La película tiene muchas virtudes. Tal vez la principal sea la inteligencia de los diálogos que salen de la boca de demoniaco Milton. El diablo interpretado por Pacino es un maestro de la retórica, a quien le gusta exponer sus razones de manera contundente y entretenida. Milton no es un demonio descerebrado y prepotente, sino un ser con argumentos racionales, dificiles de debatir. Este Lucifer habla de temas muy diversos, desde la desastrosa situación del medio ambiente hasta el nilhismo consumista en el que está inmerso el hombre occidental (lo cual lo emparenta con más de un filósofo contemporáneo). Incluso es dificil no estar de acuerdo en su solilóquio final, en donde expone brillantemente la naturaleza caprichosa de Dios (por lo menos del que nos refinan las religiones establecidas):
"Te voy a decir algo: Dios tiene su propio saco cósmico de chistes. Le da al hombre instintos, y luego se divierte creando reglas y oponiéndolas entre sí: te dice que mires pero no toques... Que toques, pero no pruebes… Que pruebes pero no tragues... Y mientras ¿Qué hace? Se está cagando de la risa el muy pinche enfermo. ¡Es un apretado!, ¡es un sádico! ¿Alabar ESO? ¡Jamás!"

El guión de la película difiere enormemente de la novela escrita por Neiderman, aparentemente, para bien. La caracterización de Milton está ciudadosamente elaborada, y tiene múltiples referencias tanto a la cosmovisión medieval del demonio como a sus distintas representaciones en el arte de occidente. El seudónimo del Diablo no es sino el nombre del autor de Paraiso perdido; la esposa de uno de los compañeros de Lomax sólo se viste de verde, color que en la Edad Media se le atribuía al Príncipe del Mundo; vive en lo alto de un edificio que recuerda a la torre del Tarot, y además, en su habitación jamás falta el fuego; el pánel de mármol que adorna su guarida se anima al final de la cinta para mostrar una escéna digna del segundo círculo del infierno dantesco; prefiere "seguir en las trincheras", homenajeando la frase de Baudelaire acerca de su mejor estratagema; Milton conoce todas las lenguas y nadie guarda secretos para él; puede ser seductor, pero al final, siempre aparece su naturaleza brutal (lo cual constata dolorosamente la esposa de Lomax); se sabe la Biblia de cabo a rabo, y utiliza sus contradicciones para convencer. En síntesis, es la perfecta evolución del Mefistófeles de Goethe.
Además de todas estas características, Milton tiene los comportamientos de un exitoso y liberal empresario de nuestros tiempos: no le importa la calidad moral de sus socios y/o clientes, ni sus torcidos negocios; no tiene empacho en tratar con narcotraficantes, vendedores de armas, hechiceros afroantillanos, asesinos y terroristas. Incluso parece que, entre más corrompida sea el alma de algún conocido, más se esfuerza por cubrirlo bajo sus alas (el ejemplo de Alexander Cullen es claro). El diablo protege a sus hijos, se diría por ahí.
Milton es un maestro del arte de la negociación, es el gran escenógrafo que le monta al ser humano la obra en la que caerá en llamas. Sin embargo, y eso lo deja muy claro, el no forza a nadie. No es un titiritero. Al final, la responsabilidad última del pecado recae en el pecador, quien tiene el poder del libre albedrío, al que ni siguiera el chamuco mismo puede desafiar.
El Abogado del Diablo, a pesar de sus defectos (el principal, Keannu Reeves y su cara de palo), es una inteligente disquisición acerca de la naturaleza del mal. En su discurso los argumentos del Maléfico estan expuestos de manera tan brillante que es dificil rechazarlos con los instrumentos de la razón. Tal vez sea ésta la intención tanto del guionista como del director: demostrar que es la fe, y no la razón, la única arma con que la humanidad dispone contra los embates del Malo.
Me quedo con la inteligencia, por demoniaca que sea.
De regalo, esta joyita de la retórica infernal:




Omar Delgado
2007

martes, diciembre 25, 2007

Acteal

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Para Lydia Cacho, Raúl Vera y todos los Justos.

Recuerdo al yo de hace diez años.
Apenas terminaba de concluir mi primera carrera, ya me habían contratado en una trasnacional francesa y sentía que el mundo estaba en mi puño. Era yo banal, algo soberbio aún.
Lo cierto es que Acteal me despertó en todos los sentidos.
Así también, el país en ese entonces se encontraba en un periodo convulso que había iniciado el 1º de enero de 1994 con la aparición del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), el cual, con su sola existencia, cruzó una bofetada a todo el sistema político: México, el país del liberalismo social y del progreso salinista, ese que estaba en la antesala del paraíso del primer mundo, tenía zonas en donde la marginación y la pobreza eran equivalentes a la de ciertas partes de África. A pesar de nuestro norte, tan proyanqui y modernou, en nuestro sur millones de personas seguían viviendo en la pobreza extrema. Nosotros, mexicanos, tan pagados de nosotros mismos, en el 94 nos dimos de narices contra la realidad.
En el 97, las cosas se le habían complicado al EZLN: el gobierno de Ernesto Zedillo cambió la estrategia gubernamental, que privilegiaba el diálogo, por la de la represión: A mediados de ese año inició una escalada militar sin precedentes en Chapas. Meses antes de Acteal se había difundido la identidad del Subcomandante Marcos y las instancias de impartición de justicia había girado orden de aprehensión en su contra. En el estado sureño, día con día llegaban guachos a buscar a los líderes zapatistas y los distintos niveles de gobierno, tanto federal como estatal, fomentaban la división y el enfrentamiento entre los distintos grupos étnicos del estado.
Todo ese laboratorio del diablo tuvo su punto más álgido el 22 de diciembre, en el pequeño poblado de Acteal. Recuerdo que, con el ajetreo navideño y el aire tan saturado de informaciones contradictorias, las noticias de los hechos ocurridos fluyeron lentamente. Primero, se habló de un enfrentamiento entre grupos indígenas que disputaban un banco de arena; luego, se dijo que un grupo paramilitar armado se había enfrentado a una columna del ejercito zapatista. Los desmentidos de funcionarios comenzaron antes aún de que se conocieran los hechos en su totalidad: recuerdo a Emilio Chuayfett, en ese momento secretario de gobernación, exculparse a sí mismo y a sus compinches de los hechos. ¿Pero qué pasó? Nos preguntabamos todos.
La respuesta nos dejó marcados para siempre.
La noche del 22 de diciembre de 1997, en un pueblo perdido en la sierra de Chapas, 45 integrantes del grupo filozapatista "Las abejas", se encontraban orando en un templo. Más de la mitad eran niños; los otros, ancianos y mujeres. Un grupo paramilitar pagado por los terratenientes chapanecos llegó a dicha iglesia y abrió fuego a mansalva contra los indefensos feligreses. A los que las balas no les cortaron la vida, los ejecutores los remataron a machetazos. A los viejos los abrieron en canal; a las mujeres embarazadas les sacaron el niño a tajos y lo azotaron contra el piso, a los niños, los despedazaron...
El horror en su más pura expresión.
Acteal se convirtió, desde ese día, en uno de los nombres de la infamia. Aquel crimen tan espantoso tuvo como fin el causar miedo a las bases zapatistas, a quienes apoyaban al EZLN y, en general, a todos aquellos que se oponían al régimen. Los funcionarios priistas, desde el más pequeño munícipe hasta el presidente de la república, se apresuraron a elaborar diversas teorias (que por supuesto, los exhoneraban de toda culpa), de lo ocurrido en el pueblo chapaneco. "Conflicto intercomunictario", decía la lápida con la que quisieron cubrir el crímen.
Acteal fue la muestra de la profunda descomposición a la que había llegado el régimen priista, por lo que no es aventurado afirmar que la masacre en Acteal fue uno de los muchos factores que aceitaron la llegada del panista Vicente Fox al poder en el 2000, luego de más de 70 años de hegemonía tricolor. Muchos electores bienintencionados vieron en el guanajuatense una posibilidad de castigo a todos aquellos que hicieron posible terrores como Tlatelolco, el Casco de Santo Tomás, Juárez o el mismo Acteal.
Por desgracia, los engañaron.
A diez años del crímen, los culpables verdaderos estan lejos de ser castigados: Ernesto Zedillo, Emilio Chuayfett y Roberto Albores gozan del cálido manto de impunidad con el que los han cobijado los subsecuentes gobiernos panistas. A una década de distancia, en lugar de habernos convertido un país más democrático y justo, nos hemos vuelto un paraíso de impunidad e injusticia. De diez años a la fecha ha aumentado la cuenta de los agravios a la sociedad mexicana, desde el fraude y la imposición en el 2006 hasta la legalización tácita de la pederastría que la suprema corte proclamó al exhonerar a Mario Marín por el caso de la periodista Lydia Cacho. El país se tiñe de escarlata todos los días, el gobierno se viste cada vez más de dictadura. Los funcionarios, ahora panistas, son cada vez más cínicos y prepotentes, y el pueblo está cada vez más desprotegido e indefenso ante los abusos de quienes detentan el poder.
Y mientras, los muertos de Acteal siguen rondando su selvático cadalso, aún errantes. Esas ánimas dolientes, ávidas de justicia, siguen llorando su propia muerte. Siguen también, llorando por la suerte de cada vez más mexicanos. Esas mujeres, niños y viejos masacrados cada vez son más: crecen en número todos los días en los desiertos de Arizona, en las comunidades de Veracruz, en las calles de Oaxaca, en las carreteras de Sinaloa y Tamaulipas, en los baldíos de Ciudad Juárez, en las minas de Grupo México, en el famélico campo, en los hoteles de Cancún y Puerto Vallarta. Cada mujer asesinada en la frontera, cada activista detenido por cargos de terrorismo, cada anciana muerta por gastroenteritis verde, cada indocumentado perdido en el desierto, cada inocente muerto en algún reten militar, cada niño violado, cada víctima, siguen yendose a ese lugar manchado por la crueldad.
Siguen caminando hacia Acteal.
Omar Delgado
2007

sábado, diciembre 22, 2007

Tabasco y la luna

Este es un pequeño documental que explica el porqué de la tragedia en Tabasco y Chapas.
En verdad que es espeluznante la manera en que el gobierno es capaz de sacrificar a la población para beneficiar al capital privado.



Omar Delgado
2007

sábado, diciembre 15, 2007

jueves, diciembre 13, 2007

Amor al terror

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No, no es Mónica Belucci
Es Sandra Becerril, escritora y compiladora de Amor al Terror

Narrador cinéfilo
Anteriormente, cuando un escritor mencionaba entre sus referentes obligados alguna película (de la índole que fuera), secretamente era considerado por sus colegas como poco serio. El séptimo arte tenía su estatus, pero se le consideraba algunos escalones por debajo de la gran literatura. Esto pasaba a pesar de que algunos de los primeros bateadores de las letras del Siglo XX, tales como Truman Capote, William Faulkner o Juan Rulfo (en el caso de México), se dedicaron también a la escritura de guiones. Finalmente, creo yo, se veía como un pequeño vicio, no muy nocivo, aunque si lo suficientemente vergonzante como para no ser mencionado en voz alta.
En cambio, en la actualidad, cualquier aspirante a narrador que se respete debe ser también buen cinéfilo, pues el cine se ha convertido en la competencia directa de la novela y el cuento (la poesía es otro cantar... Literalmente), y los narradores, si desean ser leídos, deben de aprenderle algunas mañas al cine. Ya no es ninguna verguenza decir que se admira en igual proporción la obra de Balzac y Dostoievsky que la de Kurosawa o Scorsese. Incluso, se puede mencionar en una conversación (sin que suene herético), en una misma conversación a Edgar Allan Poe y a Carlos Enrique Taboada.
Y esto es debido a que, creo yo, el cine se ha convertido en el creador final de arquetípos de la cultura contemporánea. Es el séptimo arte el que fija la apariencia de un personaje o la estética de una narración en el inconscente colectivo. Para muchos, el conde Drácula tendrá irremediablemente el rostro de Bela Lugosi y Sherlock Holmes usará gorrita cazadora gracias a sus versiones cinematográficas aunque, paradójicamente, el padre de los vampiros que pensó Bram Storker era mucho más parecido a la versión interpretada por Gary Oldman en Bram Storker´s Drácula (1992) y Arthur Conan Doyle jamás imaginó a su detective utilizando tan ridícula prenda.
Y es que, por lo general, es algún cineasta inspirado el que da el toque final a las grandes figuras de la literatura cuando estas son traducidas al celuloide.
Miedo a 24X segundo
El miedo es nuestra emocion más primitiva. Surge directamente de nuestro cerebro reptíl y es clave para los mecanísmos de conservación de la especie y del individuo. Sin miedo, seríamos tan intrépidos (y tan babosos) que nuestro promedio de vida muy probablemente no pasaría de los 20 años. El valiente es el que muere; el cobarde, vive para contar la historia y consolar a las viudas.
El miedo es nuestro martírio, y nuestra salvación. Casi podría apostar que una persona puede olvidar todo, incluso lo que ama, pero nunca olvidará lo que teme.
Hablando de amor y miedo, siempre tendrémos una relación muy ambigua con lo que nos atemoriza: secretamente amamos lo que tememos, y este simple hecho, nos aterroriza aún más. Así pues, son nuestros miedos nuestros valores más preciados debido a que, en la constante navegación que realizamos en nosotros mismos descubrimos que lo que nos llena de terror, al final, habita en nosotros. El monstruo último no lo encontramos en el fondo de una callejuela oscura, ni en una lóbrega mazmorra ni en un hedióndo pantano, sino que la reconocemos en la criatura que nos devuelve la sonrisa en el espejo.
Es por ello que nace este libro. En él, varios narradores jovenes nos hablan de las películas que se les metieron en la médula, aquellas que les robaron horas de sueño en múltiples noches. Esas pesadillas que incluyen a Jack Nicholson derribando la puerta a Hachazos, a Linda Blair desafiando la tortícolis, a Anthony Hopkins seduciendo desde su celda. Todas se contienen en Amor al Terror.
Es así como estos escritores en ciernes nos hablan de los filmes que los maldijeron, condenándolos a ensartar sus demonios con la pluma y enterrarlos en el papel. Y no es gratuito (ni fue fácil), su esfuerzo, pues les presentan estos ensayos sabiendo que también le presentan al lector los sótanos más terribles y solitarios de su alma.
Muchas gracias.
Discurso leído por el autor de este cuchitríl literario el día 2 de diciembre de 2007, en el marco de la Feria Internacional del Libro (FIL), de Guadalajara, México.
El libro de ensayos "Amor al Terror", lo pueden conseguir en línea en Editorial Shamra.
Omar Delgado
2007