sábado, abril 28, 2007

El burro de Troya

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Déjeme le recuerdo algunos detalles de la guerra de Troya, bellamente narrada por Homero, quien podría ser considerado el primer corresponsal de guerra.
Los aqueos (es decir, los ejercitos de TODOS los pueblos griegos), llevaban diez años sitiando Ilión, ciudad en las orillas del mar negro. Después de tan larga guerra y después de haber perdido a sus principales héroes -Aquiles ya había muerto-, los invasores estaban a punto de agarrar sus chivas e irse a su casa. Odiseo, rey de Itaca y caudillo de los aqueos, ideó un gigantesco caballo de madera relleno de soldados para engañar a los troyanos. Se contruye el cuaco, y los invasores hacen como que se van. Los sitiados creen que el caballo era una ofrenda a los dioses y lo meten a su ciudad. Error. El relleno sorpresa sale, abre las puertas de Ilión, y se chingan los troyanos.

A México no nos lo tomaron con un caballo, sino con un burrote.


Mucho se tendrá que decir y escribir acerca de Vicente Fox, presidente de México durante el periódo 2000-2006, en las próximas décadas. Serán palabras tristes, rencorosas, serán escritos cargados de odio. pues creo que el papel que la historia le asignará al de las botas será el de la punta de lanza de una larga dictadura de derecha, sólo equiparable a la larga noche del franquismo español.
Recordemos: Año 2000, el pueblo de México está harto de los gobiernos del Partido Revolucionario Institucional (P.R.I). Surge una figura política que para muchos mexicanos representaba la esperanza de un cambio: Vicente Fox Quesada, un hombre aparentemente de pueblo, ranchero y campechano, quien prometía resolver los problemas del país por medio del sentido común y la honradez. Muchos mexicanos se identificaron con su personalidad, en apariencia tan alejada de los anquilosados y corruptos políticos priistas. El 2 de julio del primer año del nuevo milenio, los electores depositaron su confianza votando por el Guanajuatense, quien con su victoria rompió más de setenta años de hegemonía unipartidista.
El primer gobierno panista inició con muchas esperanzas de cambios de forma y de fondo en la dirección del país. Fox prometió honradez, acciones efectivas, transparencia y prosperidad. Bien pronto se comenzó a desdecir de sus palabras. Los actos de corrupción del gobierno Foxista bien pronto comenzaron a saltar a la opinión pública, las frivolidades y los errores se fueron acumulando en el ejercicio del poder del guanajuatense. Al principio el pueblo de México fue comprensivo; dichos tropiezos se atribuyeron a la experiencia y a cierta ingenuidad del gobernante.
A decir verdad, esta imágen de Fox como un gobernante débil, pazguato y mandilón, era demasiado perfecta. Al parecer, el guanajuatense era un tonto mangoneado por su primero vocera y después esposa, un hombre al cual su minúscula cultura no le permitía ejercer el poder con eficacia; un esposo demasiado enamorado y ebrio de toloache. Nada más falso.
Vicente Fox, antes que nada, es un actor consumado. Por seis años nos vio la cara aparentando ser un estúpido al tiempo que la parte más reactiva de la derecha tomaba posiciones de poder; pasó su sexenio proyectando la imágen del hombre débil mientras sus parientes y amigos se hacían millonarios por obra de la corrupción. El guanajuatense era el bufón que nos gesticulaba y nos deleitaba con maromas (José Luis Borgues, lavadoras de dos patas, teléfonos decompuestos con Fidel Castro), mientras, por detrás de él, se iba configurando un gobierno autoritario, regresivo y, lo que es peor, de largo plazo.


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¿Por qué lo digo? Por que en el ejercicio del poder foxiano, mientras los críticos y politólogos se cebaban de las idioteces del presidente, Elba Esther Gordillo tomó el poder del IFE y del CNTE; los oligarcas mexicanos recibían prebendas y beneficios que nunca habían soñado (al grado de que uno de ellos se pudo convertir en el segundo hombre más rico del planeta en seis años), y un grupo abiertamente conservador, el Yunque, de ideología fascista, iba infectando la estuctura del gobierno federal.
Fox, así como lo vemos de "pendejo", pudo coronar su sexenio evitando que un gobierno de izquierda, encabezado por Andres Manuel López Obrador, llegara al poder. Para hacerlo, orquestó junto con sus aliados un fraude electoral que llevó a un representante de esa ultraderecha a una presidencia débil y condicionada. Así fue como llegamos al mandato del presidentito Felipe Calderón.
Finalmente, y parajódicamente (No, no esta mal escrito: parajodicamente significa "para joderla más"), Vicente Fox Quesada, primer presidente panista, fue más dañino y corrupto que cualquier presidente emanado del PRI. ¿Dices que exagero? Te pongo un ejemplo: José Lopez Portillo, presidente de 1976 a 1982, es considerado uno de los villanos por excelencia del México moderno. Cuando en su sexenio los precios mundiales del petróleo se fueron a las nubes, El perro construyó hospitales, creo el Infonavit, y consolidó la seguridad social en el país. En el año 2006 ocurrió algo semejante con la cotización mundial del energético ¿Qué hizo Fox con los excedentes? Gastó miles de millones en la campaña contra López Obrador, construyó obras que, en menos de un año, se están cayendo, -la megabiblioteca, ahora megalberca-, y regresó impuestos a los principales consocios y monopolios nacionales, al grado de que empresas como Bimbo, Maseca, TV Azteca o Televisa pagaron, cada una, en el ejercicio fiscal de 2006 un promedio de 7500 pesos de impuestos. Sí, siete mil quinientos pesos, más de lo que ganan muchos profesionistas; sí, siete mil pesos, menos impuestos de los que paga alguien que gane 15000 al mes.



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Coincidentemente, estas empresas tan beneficiadas fueron las más activas en la campaña sucia contra el candidato de izquierda.
El logro más importante de Vicente Fox durante su sexenio fue el haber podido asegurar la permanencia de su partido (y más allá de su partido, asegurar la continuidad de un proyecto de nación), en el poder. A partir del primero de 2006, Felipe Calderón encabeza un gobierno que se vuelve cada día más autoritario y corrupto. Si el Chente representó el rostro amigable de la derecha, el chaparro-hijo-de-puta es el rostro desnudo, avinagrado y feroz de el grupo que asaltó el poder. Entiendase la derecha como la suma de lo más corrupto de los regímenes priistas (Elbita Esther, el Gober precioso, Ulises Ruiz), lo más conservador y violento del panismo (Ramirez Acuña y todo el grupo de neocristeros del bajío); lo más despiadado del neoliberalismo mexicano (Agustín el marrano Castrens, Luis Tellez); lo más podrido de la igleisa católica y edecanes que la acompañan (el cavernal Norberto Rivera, el narcobispo Sandoval Íñiguez, el playboy de los obispos, Millonésimo Zepeda, el cogeniños Marcial Maciel, el ridículo-aunque no menos peligroso-, Serrano Limón); los más voraces oligarcas nacionales (Slim el segundo; el junior Azcaraga, el zar de los panaderos, Sertvije), todos ellos personas con un proyecto muy claro basado en depredar y controlar lo que quede de nuestro pobre país.
¿Y las clases medias? Ellas, por omisión o estulticia (ellas fueron las que más creyeron lo del peligro para México), serán, junto con los más jodidos, las principales víctimas de la dictadura que viene. Piense usted: si las principales empresas mexicanas NO pagan impuestos (o pagan una mamada), ¿Con los impuestos de QUIEN se sostendrá el aparato del estado? Si aún no lo adivina, lector, entonces preparese para pagar IVA por alimentos y medicinas, nomás para abrir boca.
Y bueno fuera que todo parara en eso. Actualmente se están legislando, gracias a la útil mancuerna entre el PRI y el PAN, leyes que abiertamente criminalizan la protesta social (es decir, amable lector, que en unos meses, si usted va a una marcha, podra ser encarcelado por terrorista), o intentos por eliminar la neutralidad del país ante conflictos bélicos (Con la cual, si al presidentito se le ocurre, usted podrá ser requerido para ir a Irán a combatir por el petróleo de Bush).
Asi pues, ya llegaron, y quieren quedarse. Está en nosotros dejarlos.
Espero sinceramente que en cuarenta años hablemos de la larga noche del panismo.
Si seguimos vivos, but of course.
Omar Delgado
2007

3 comentarios:

FG dijo...

YA ESTA EN LINEA
El blog para los chiquillos y chiquillas que ciertamente no leeran
Jose Luis Borgues ni el Premio Nobel Colombiano Vargas Llosa y que ni los
negros quieren hacer, mucho menos las lavadoras de dos patas, por miedo a
que les digan " a "ambos cuatro", "HOY, HOY, HOY","se sienten ñañaras"
porque "Comes y te vas..."

foxylandia.blogspot.com

BerenOiSe dijo...

entonces fox no es un pendejo???

snif!!! :'(

Anónimo dijo...

agregarme a xudy_pvda_95@...