sábado, diciembre 03, 2005

La última de Cronenberg: una historia de violencia.



Es inusual ver en las famélicas salas de cine en México al ,mismo tiempo, dos películas de dos maestros del cine, en este noviembre.diciembre del 2005 tenemos el honor de ver a David Cronemberg y Roman Polansky compartiendo marquesina. (Aunque claro, para ver tan notable maravilla tendremos que conformarnos con ver también bodrios como Doom: puerta al infierno o En tus Zapatos). El segundo con una versión de la novela de Charles Dickens, Oliver Twist, y el canadiense Cronemberg con un filme en apariencia sencillo: A history of Violencie.
Una constante temática en la obra de Cronemberg son las transformaciones, desde las físicas, cómo en su remake de La mosca, hasta de consciencia y gustos sexuales, como en la inquietante Crash. El director canadiense ya nos metió en la mente de un ezquizofrénico con su obra anterior, Spider, y ahora, con Una historia Violenta (A history of Violence, en su título original, extrañamente no mancillado por las distribuidoras), nos mete en la visión de una sociedad enferma.
La anécdota es sencilla: un hombre común llamado Tom Stall, padre de familia caroñoso y esposo amante, tiene una cafetería en algún pueblo perdido de los Estados Unidos. Un día, a dicha cafetería, llegan dos asesinos a sangre fria que tratan de asaltar en changarro de Tom. Para sorpresa de todos, el apacible hombre despacha a los dos criminales con una facilidad pasmosa y se convierte, muy a su pesar, en héroe y celebridad local. Pasado este acontecimiento, llegan al pueblo un trio de mafiosos comandados por el padrino Carl Fogarty que aparentemente conocen muy bien a Tom, y develan que la aparente capacidad innata de Tom para el asesinato tiene una razón, pues es el tranquilo y bondadoso Stall tiene un pasado y un nombre: Joe Cusak, mafioso de la ciudad de Filadelfia y criminal sádico.
Esta historia, en manos de cualquier otro artesano Hollywoodense, pudo derivar en un bodrio protagonizado por Vin Diesel o Silverter Stallone (A Arnold ya no lo metemos por que está ahorita de gobernador cazamigrantes). Pero Cronemberg es un realizador demasiado inteligente, y deriva la historia hacia una crítica de la sociedad americana, tan enferma o más de lo que dice condenar.
Dentro de la historia, es evidente el esfuerzo que ha hecho Tom Stall por dominar su pasado. De ser un mafioso sanguinario, hermano de uno de los godfathers de Filadelfia, se convirtió a fuerza de voluntad en un hombre sencillo, mediocre incluso. Así, el expectador crea empatía con Stall/Cusak, y le rsultan dolorosas las muestras de rechazo que hacia él tiene su familia: las recriminaciones del hijo Jack, la repugnancia de Edie, esposa de Tom y la indiferencia del pueblo que antes admirba al apacible Stall. Este rechazo es lo que obligará al hombre a regresar a Filadelfia y enfrentar a Richie Cusak, su hermano, con el fin de dominar, de una vez por todas, a su mounstro interno.
A pesar del tono, siempre sobrio, que le imprime Crónemberg y los actores a la historia, la ironía siempre está presente, y ella está en la situación misma. Para una sociedad cuyo promueve invasiones y crímenes a lo largo y ancho del mundo, cuyo ejercito es la fábrica de sociópatas más grande, cuyo poder económico y político se hizo hombro a hombro con la mafia (¿Quién construyó Las Vegas?), es intolerable que uno de sus vecinos, que uno de sus integrantes tenga un pasado. Para una famillia que ha conocido a Tom Stall durante quince años de pronto les resulta insoportable Cusak, el alter ego del padre de familia. Tom Stall ha hecho cosas de las que se arrepiente, y ha pasado la mitad de su vida tratando de redimrse viviendo una vida simple. Ahora, tendrá que llamar a su bestia, a Joe Cusak, si quiere conservar a su familia, y sobre todo, conservar su cordura.
Más que una anécdota del "mi papá no es quien dice ser", la película de Crónemberg es toda una tesis sobre la naturaleza dual del hombre. Todos podemos ser el criminal más despiadado, y el santo más bondadoso. O bien, parafraseando a San Agustín: "Dios y el diablo combaten eternamente en el corazón de caza hombre" y no es negando la parte oscura, ya sea de uno mismo o de una sociedad, como se puede alcanzar la integración.
Mención aparte merece la actuación de Vigo Mortenssen, quien está excelente caracterizando a Tom Stall. El actor se olvida de su papel de Aragon en el Señor de los Anillos y ahora plasma a un hombre que, con una sola mueca, puede erizar el pellejo del espectador.
Sitio Oficial: www.historyofviolence.com
UNA HISTORIA VIOLENTA(A History of Violence) Dirección: David Cronenberg; Guión: Josh Olson, basado en la novela gráfica escrita por John Wagner y dibujada por Vince Locke; Producción: New Line Productions Inc., y Bender-Spink Inc., Chris Bender, David Cronenberg y J. C. Spink; Fotografía: Peter Suschitzky; Música: Howard Shore; Edición: Ronald Sanders; Elenco: Viggo Mortensen (Tom Stall), Maria Bello (Edie Stall), Ed Harris (Carl Fogarty), William Hurt (Richie Cusack), Ashton Holmes (Jack Stall), Peter MacNeill (sheriff Sam Carney), Stephen Machattie (Leland Jones), Greg Bryk (William Orser), Sumela Kay (Judy Danvers) y Kyle Schmidt (Bobby Jordan) EE.UU., 2005, 96 min.
Tomado de: www.revistacinefagia.com, donde los críticos son unos verdaderos hígados, pero saben de lo que hablan.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola, Omar. No había venido pero la lectura se agradece. Felicidades. Espero que estés bien y te dejo invitación...

Alberto Chimal dijo...

Una disculpa. El de arriba soy yo también.