domingo, enero 28, 2007

Apocalypto: una crítica cítrica



Mayans for Dummies

Hablar de la más reciente película de Mel Gibson, Apocalypto (2006), la cual es su versión personal acerca de la cultura maya y de la américa precolombina en gneral, se antoja difícil , más aún por la polémcia que dicha cinta ha generado. La historia de Garra de Jaguar, el protagonista, es buena desde el punto de vista narrativo, pues es una revision a el ciclo del héroe que plantea Joseph Cambell en "El héroe de los mil rostros", sin embargo, para poder contar dicha historia, Gibson y sus guionistas tuvieron que desvirtuar todo lo que se sabe acerca de las culturas precolombinas, y muy especialmente, de la maya.


La anécdota de la película es sencilla: Garra de Jaguar es un guerrero de una tribu cazadora que vive en algún lugar de la selva. Dicha comunidad, que en apariencia es pacífica, es atacada por guerreros de una de las ciudades estado mayas (Aparentemente, Chichen Itza). Después de ser capturados y hechos prisioneros, los aldeanos son llevados a la ciudadela, donde las mujeres son vendidas como esclavas, en tanto que los varones son llevados al santuario.Ahí, en presencia de la casta divina de la ciudad, son sacrificados. Cuando están a punto de sacarle el corazón a Garra de Jaguar, ocurre un eclipse de sol, por lo que él y sus compañeros sobrevivientes son "liberados". En realidad, el sacerdote mayor de la ciudad le ordena al jefe de los guerreros que los mate, por lo que les aplican a los prisioneros la muy mexicana "Ley fuga". Garra de Jaguar logra escapar después de matar al hijo del jefe guerrero, el cual lo persigue junto con sus hombres para darle caza. Es al final donde el joven cazador, gracias al dominio que tiene de su selva, logra vencer al comando guerrero y salvar de una muerte segura a Siete, su esposa, y a Tortugas caminando, su hijo.


Para criticar Apocalypto de una manera medianamente objetiva hay que verla desde dos niveles: el de la anécdota y el de la fidelidad histórica contenida en ella. La historia de Garra de Jaguar y su familia es buena, está contada con ritmo ágil y, aunque algunas vueltas de tuerca se acercan al Deus ex machina (El eclipse y la llegada de los españoles), concluye de manera decororsa.

Por otro lado, desde un punto de vista más academico, la recreación histórica que hace Mel Gibson y sus guionistas, es deplorable, pues el director australiano cae en el típico vicio norteamericano de las generalizaciones facilonas. Por desgracia, para el gringo promedio, cualquier tipo con ojos rasgados y amarillo es chino, sin importar que sea coreano, malayo o japonés; cualquier árabe es terrorista y extremista, sin importar que haya notables diferencias entre chiitas y sunnitas (Tantas como las hay entre católicos y protestantes); y cualquier indígena con taparrabos y pirámides hacía sacrificios extirpando el corazón.
En la película, se mezclan alegremente conceptos de la cultura maya con la tolteca y la mexica, siendo que, a pesar de que estas culturas mesoamericanas tenían mucho en común, también poseían diferencias notables:

a) Los mayas hacían sacrificios humanos, pero ellos decapitaban. Eran los Mexicas- Aztecas los que extirpaban en corazón.

b) Kukulkan, a quien se le dedican los sacrificios en la película, era un dios CONTRARIO a los sacrificios humanos (De hecho, es la advocación maya de Quetzalcóatl). Ahí el error es comparar a Kukulkan con Huitzilopochtli, dios Mexica, quien si pedía sangre como sacrificio.

c) En una de las escenas, el lider de los guerreros que atacó la aldea de Garra de Jaguar dice que "Lo desollará vivo y le obligará a ver cómo se pone su piel". Este sacrificio ritual lo llevaban a cabo los Mexicas en honor a Xipe Totec, del cual los mayas nunca tuvieron algún equivalente.

d) El consabido eclipse: A los mayas, notables astrónomos, JAMÁS los hubiera tomado un eclipse por sorpresa, y nunca hubieran liberado a los prisioneros a sacrificar por ello. Muy por el contrario, en la visión mesoamericana los eclipses eran la batalla que libraba el sol contra las fuerzas de la oscuridad, y por lo mismo, en el momento en el que más necesitaba alimento.

e) Cuando Garra de Jaguar da muerte al hijo del jefe militar, este jamás se hubiera indignado al punto de darle caza. La muerte en batalla, en toda mesoamérica, era considerada un honor y un privilegio y el guerrero caído era considerado un dios.

f) En general, las culturas mesoamericanas no hacían sacrificios masivos como los que se ven en la película. Solamente los mexicas, en ocasiones muy especiales, (por ejemplo, en la inaguración de algún templo) los llegaban a hacer. Además, los cuerpos nunca hubieran sido deshechados en la manera en que lo retrata el film. Los sacrificados eran la imágen viva de los dioses, por lo que jamás los hubieran tratado de esa manera tan indigna.

La imagen de los españoles llegando al nuevo mundo como salvadores de almas era previsible tomando en cuenta la ideología de Mel Gibson. De hecho el título lo dice: Apocalypto es griego y significa "revelación",(No Fin del mundo, como muchos creen) y es metáfora de la nueva época que surgió -según el director-, a partir de la evangeliación.

En general, la recreación física de las ciudades mayas y de los atuendos es magnífica y el dialecto maya en el que se habla la película le da una sonoridad a los diálogos que evoca las selvas del sureste y el llanto del jaguar. A pesar de las pésimas (y en general, justificadas), críticas que se le hacen a Apocalypto, hay que reconocer que es uno de los primeros trabajos que se hacen en celuloide acerca de la américa precolombina. Creo que los críticos, en lugar de rasgarse las vestiduras, deberían proponer o realizar trabajos (Libros, películas, cortos, obras de teatro) que contraresten las impresiciones que plasma Gibson en su película.
Si quiere ver otra versión del México precolombino, vea la excelente Retorno a Aztlan.

Omar Delgado
2007

lunes, enero 22, 2007

Vida bandida.

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El delinciente como reivindicador social
El teórico Eric Hobsbawm llama “bandido social” a la figura arquetípica del ladrón o delincuente que reivindica a cierta parte de una sociedad que se siente subyugada. Dicho personaje, cuyo representante más famoso a nivel mundial es Robin Hood, es llevado a la vida criminal en una sociedad con leyes que no son justas ni que protegen los intereses de la mayoría. Con sus actos, esta figura reivindica a la parte más lastimada de la sociedad que lo generó —usualmente los pobres y desprotegidos—, por lo que adquiere carácter de icono revolucionario.
Según las ideas del mismo estudioso, el bandolerismo social se halla en un nivel de lucha prepolítico o “primitivo”, por que el sentido de su acción en impreciso y aun a veces abiertamente conservador o preservador del status quo. Este fenómeno se encuentra, según Hobsbawm, en sociedades preindustriales como una forma de protesta endémica del campesino contra la opresión y la pobreza: un grito de venganza, aunque individualista, contra el rico y los opresores. Este fenómeno puede convertirse en la única válvula de escape que no permite otra salida.
Ampliando un poco el concepto del teórico en base al estudio de ciertos bandidos sociales tales como Chucho el roto, es posible conjeturar que el bandido social, entendido como una figura que encarna el deseo de emancipación de una sociedad oprimida, no es exclusiva de las comunidades rurales, pues se han dado casos de bandidos que surgen en un entorno urbano marginal. Si seguimos en la línea de Hobsbawm, llegamos a la conclusión de que cualquier comunidad excluida puede ser calificada como preindustrial, más no por sus características intrínsecas exclusivamente, sino también como resultado del régimen que la mantiene en la miseria y el aislamiento.
La figura del bandolero social aparece cuando las personas que viven en una localidad sufre por un régimen represor e injusto, y representa la distancia que puede haber entre la ley, entendida como el conjunto de reglas rígidas que tiene dicha sociedad, y la justicia entendida desde el punto de vista de la mayoría de esa población. Muchas veces justicia y ley no son sinónimos, y la figura del bandido social subraya esas diferencias.

En esta figura legendaria, la cual bebe del arquetipo junguiano del Trickster, tiene ciertas características muy definidas:
a) Es un delincuente en el sentido de que desafía las leyes establecidas en su época y comunidad, pero lo hace con la aprobación de una mayoría. Robin Hood robaba, pero tenía las simpatías de su pueblo por que sus actividades delictivas eran vistas como una manera de resistencia hacia el gobierno del rey ilegítimo, Juan sin tierra, hermano de Ricardo Corazón de León.
b) Se genera en un entorno opresivo, bajo un gobierno evidentemente injusto y tiránico o bajo una invasión extranjera a su patria. En este último caso, el bandido comunal llega a volverse símbolo de la lucha por la emancipación de un pueblo. William Wallace se volvió el símbolo de la lucha por la independencia de escocia en el siglo XIII.

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c) Siempre surge en una clase social baja o media baja. Casi nunca en las elítes. En el peculiar caso de que el bandido social surja de las aristocracias es debido a sus cualidades humanas de compasión y sentido de la justicia. Los bandidos sociales emanados de la ficción, tales como la figura del Zorro o La Pimpinela Escarlata, generalmente tienen un origen noble, a diferencia de los bandoleros históricos tales como Joaquín Murrieta (Del cual, irónicamente se tomaron algunos elementos para crear al Zorro) o Heráclio Bernal, en Rayo de Sinaloa, quienes nacen entre las capas marginadas de la sociedad.
d) Generalmente es orillado a la vida fuera de la ley por un hecho trágico o por una acción bárbara del régimen autoritario hacia su persona. Joaquín Murrieta se hizo bandido en la California de 1850 a raíz de que dos mineros norteamericanos mataron y violaron a su esposa; Guillermo Tell salió de la ley cuando el cruel gobernante de Suiza le ordenó disparar una flecha a una manzana posada en la cabeza de su propio hijo.
e) Es conocido por sus cualidades sobrehumanas, lo cual aumenta su leyenda e influencia: Robin Hood era considerado el mejor arquero de Inglaterra; William Wallace tenía fama de ser un gigantón de más de dos y medio metros; De Jesús Malverde y de Vicente Alonso se decía que eran brujos y que podían desaparecer en el aire; Chucho el roto era conocido por su asombrosa capacidad de disfrazarse (Incluso una vez se hizo pasar por una linda joven).
f) La simpatía social que genera el bandido se debe a su conducta que, aunque fuera de la ley, va en el sentido del consenso ético de la mayoría. Robin Hood robaba a los ricos (considerados traidores y cómplices de Juan sin Tierra), para darle a los pobres; Vicente Alonso sólo robaba los dineros del gobierno, por lo que era protegido por la gente de Colima; Chucho el roto repartía parte de sus dineros entre los pobres de la ciudad de México; los narcotraficantes, devotos y seguidores de Jesús Malverde, hacen obras de infraestructura en sus comunidades. Por lo mismo, al bandido social se le atribuyen actitudes demasiado compasivas —pensando en su línea de trabajo—, tales como que nunca mataba, o que sólo asesinaba en defensa propia. El famoso Chucho el roto era conocido por llevar una pistola sin balas, sólo para amedrentar, pues había prometido a su madre que jamás quitaría una vida.
g) Cuando la figura trasciende de simple “bandido social”, que sirve para canalizar los deseos de reivindicación de una comunidad maltratada, se convierte en un héroe nacional. Doroteo Arango comenzó siendo un abigeo que tomó el nombre de Francisco Villa, un famoso ladrón. Con el tiempo se convirtió en general de la División del norte durante la revolución mexicana y pasó a la historia como uno de los más importantes caudillos de dicha revuelta.

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h) El bandido social tiene sus inicios como un personaje histórico, plenamente identificado en una época y lugar, pero al tener lugar su muerte su leyenda sigue y genera un cambio en la conciencia y en el imaginario de la sociedad de la cual es parte. Chucho el roto muere en la cárcel de San Juan de Ulúa en 1888, pero la gente lo siguió considerando vivo y se le inventó una montecristésca fuga del penal. Jesús Malverde se volvió un ánima milagrosa y venerada después de su ahorcamiento en 1907; el recuerdo del martirizado y desmembrado Wallace hizo que los escoceses siguieran combatiendo por su independencia hasta que la obtuvieron.

En esta serie de artículos se tratarán diversas manifestaciones del bandolero social en el México de los siglos XIX y XX entre las que se incluirán a Joaquín Murrieta, el terror de California; Jesús Malverde, el santón del narcotráfico; y Vicente Alonso, el azote del bajío.
Disfrútenlos a galope en un alazán camino a la sierra.

Omar Delgado
2007

domingo, enero 14, 2007

Nueva época















El ocioso que de cuando en cuando escribe en este blog les agradece a todos los que cotidianamente lo visitan.
También les ofrece una disculpa por haber echado la hueva de manera tan monumental. Una combinación de factores tales como: depresión navideña, abducción extraterrerstre, hipertrófia gonadal, cruda crónica, Guadalupe Reyes, falta de Internet y de computadora, una entrevista con las ánimas que rondan la laguna de Sayula en Jalisco, traileros psicóticos, detención ilegal, cenrusa por parte del CISEN, uso de sustancias psicotrópicas, abuso sexual tumultuario por parte de una academia de modelos y otras cosas impidió que este blogcito fuera actualizado.



Gracias por seguir por acá. Disfruten (o sufran), las actualizaciones, ahora cada vez más frecuentes.
Un abrazo.
Omar Delgado