jueves, agosto 30, 2007

La izquerda de congal

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Tristes son los tiempos que le toca vivir a México.

Justo por estas fechas, hace un año, miles de personas resistían en un plantón ubicado sobre la avenida Reforma. Acababa de pasar el dos de Julio. Se había consumado el gran fraude que llevó a la presidencia a Felipe Calderón, y el país estaba sentado sobre un tambo de diesel. El histórico plantón de reforma era la manera que tenían millones de personas (no sólo el PRD o López Obrador) de repudiar la imposición de un gobierno espurio.

Ha pasado un año que parecen décadas. primero de septiembre de 2007, en unas horas, el ilegítimo gobernante Felipe Calderón entregará su informe de actividades. Paradójicamente se lo recibirá Ruth Zavaleta, una diputada perredista, de esa misma gente que hace un año estaba entre las lonas. Aparentemente, la izquierda partidista ya se doblegó ante los embates de esta derecha agresiva y pendenciera que tomó el poder y a la que está a punto de legitimar a cambio de migajas.

Para comprender esto, nos debemos remitir a la historia reciente: a raiz de el golpe de estado de facto que resultaron las elecciones, Felipe Calderón asumió como presidente en diciembre de 2006, en demérito del candidato de izquierda, Andres Manuel López Obrador, y de la coailción que lo apoyó en las elecciones, conformada por los partidos de la Revolución democrática (PRD), del trabajo (PT), y Convergencia por la Democracia (CD). El 16 de septiembre de ese mismo año, estos tres partidos acordaron formar el Frente Amplio Progresista, alianza de largos alcances que tendría como fin el hacer contrapeso al gobierno de la derecha. Este mismo frente fue el que, el 20 de noviembre, declaró a Andres Manuel lópez Obrador presidente legítimo del país.

El recien creado FAP aparentaba ser una alternativa viable e inteligente ante la asunción de la derecha: a traves de él se podrían poner a discusión los grandes problemas nacionales, proponer ante las cámaras de diputados iniciativas progresistas y, sobre todo, presentar un frente de resistencia unido contra las reformas y cambios que el regimen oligarquico, representado por Felipe Calderón, pretendiera aplicar en el país. En sus inicios, funcionó bien. Simplemente basta recordar la reciente propuesta a reforma fiscal hecha por Felipe Calderón. En ella, no se incluyó el IVA en medicinas y alimentos simplemente por la existencia del FAP, el cual hubiera podido capitalizar todo el encono social resultado de esa medida.

Todavía habrá ilusos que piensen que el gobierno no aplicó dicho impuesto debido a su preocupación por la economía del pueblo de México. No se engañen: Felipe Calderón se sentó en la silla presidencial gracias a un fraude orquestado por sus aliados del PRI y, muy especialmente, por Elba Esther Gordillo. Evidentemente, ningún régimen que surga de esa forma tendrá buenas intenciones para la nación. (Nadie se agandalla algo nada más para beneficiar al agandallado), y evidentemente, Felipe Calderón no tendrá ningún empacho en aplicar medidas que afecten directamente el ingreso de los habitantes de esta nación (De hecho, ya lo hizo. Remember el Fobaproa). Desde siempre, el proyecto de pais que representa el panista incluye ciertas reformas que serían lesivas para los mexicanos, tales como la privatización (velada o abierta), del sector energético, la reforma fiscal basada en el consumo (es decir, en establecer el IVA a medicinas y alimentos, entre otras cosas), y en una reforma laboral y educativa que derogue en la práctica las garantías y derechos emanados de la constitución de 1917. Felipe Calderón y su partido, el PAN, tienen sus raices en esa parte de la sociedad mexicana que considera que la revolución mexicana fue un error a corregir.

Un frente como el FAP, que conjuntara tanto el aparato electoral y político (partidos, escaños en la cámara de diputados), como la organización y movilización social era una excelente alternativa para paliar el embate del gobierno de Calderón y cosa nostra que lo acompaña. sin embargo, para que el FAP funcionara, necesitaba estar unido...

Para nuestra desgracia, el Frente siguió la tendencia divisionista de la izquierda mexicana. Durante todo el 2007 se fueron dando las primeras fisuras: primero, la muy desafortunada postulación de Ana Rosa Payán al gobierno de Yucatán, que significó el primer quiebre entre el PRD y sus aliados, el PT y Convergencia; luego, la legitimación de facto que significó que los gobernadores perredistas de Guerrero, Zacatecas, Michoacán, Baja California Sur y Chapas se reunieran con Felipe Calderón; después, el desaseado proceso de elecciones en Zacatecas, en donde la gobernadora Amalia García se enfrentó a Ricardo Moneral, uno de los soportes del FAP y del gobierno legítimo de López Obrador.

Sin embargo, lo peor vino en el congreso interno del PRD, en donde el grupo conocido como los Chuchos se hicieron de la mayor parte de los consejeros del partido. Esta tribu, llamada formalmente Nueva Izquierda, es la corriente del partido más proclive a la negociación. Gracias a un proceso electoral marcado por múltiples anomalías (las mismas que le criticaron agriamente a Felipe Calderón y al PAN), los Chuchos se hicieron del control del PRD. Este grupo siempre se ha inclinado por reconocer el gobierno de Calderón y negociar con él, aún en demérito de la presidencia legítima de López Obrador y de los militantes del FAP.
En efecto, si el PRD reconoce que Calderón es un presidente legítimo, estaría destruyendo la base sobre la que fue edificado el FAP; más aún, en los hechos enterraría al movimiento Lopezobradorista, activo todavía en muchas partes del país. Estos izquierdistas de pantufla y café express que son los Chuchos tienen la ingenua idea de que pueden negociar con la coalición de derecha que llevó al michoacano Calderón al poder; más aún, consideran que eso es la base de una izquierda moderna.
Tiempo al tiempo. Estos Chuchos, Amalios, y tropa que los acompaña, no aprendieron la lección más importante que nos dejaron el desafuero y las elecciones del 2006: con la derecha sólo se negocía desde una posición de fuerza. Las oligarquias, la iglesia, el PAN, el PRI, sólo prestan atención cuando tienen enfrente una movilización política capaz de poner peligro sus privilegios. Un gran movimiento de masas, como el que proponía el FAP en un principio, hubiera sido un magnífico instrumento de defensa en contra del gobierno impuesto.

Por desgracia, a los Chuchos les importó más su hueso.

¿Qué es lo que pasará, entones, a raiz de la toma del PRD por parte de los Chuchos? Es probable que el FAP se desintegre. Ya dividido el frente, la derecha (la cual, ya lo vimos, ni perdona ni tiene escrúpulos), lo acosará hasta desaparecerlo, ya sea comprando a sus militantes, ya sea reprimiendolos; evidentemente, la oligarquia que nos desgobierna también tratará por todos los medios de desprestigiar a los gobiernos de izquierda del país (El Distrito y los estados que gobierna el PRD), atacándolos hasta volverlos a conquistar. Ya sin un dique que la contenga, esta casta corrupta que esta en el poder se dispondrá a vender los bienes de la nacion y a servirse de ellos con la cuchara grande.

Desafortunadamente, esta Nueva izquierda, tan moderna que viste minifalda mientras se maquilla en alguna esquina de Sullivan, definitivamente no lo va a impedir: estará muy ocupada contando los centavos que le toquen del reparto.
Omar Delgado
2007

martes, agosto 28, 2007

Navegue la noche

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Intente alguna vez navegar por los oceanos de la noche.
Puede usted encontrarse a sí mismo, escuchar en el silencio su más profundo sentir, jugar crucigramas con las estrellas, hacer buenas migas con las potencias oscuras: comprender que los monstruos lo dejan de ser en cuanto uno los conoce, que las criaturas abismales son buena compañia.
Si usted escribe, o pinta, o baila, o ama, encontrará una multitud de musas dispuestas a consentirlo; sólo tiene que romper la brújula y tirar el astrolabio al agua. Renuncie a la razón; esa es para el otro hemisferio. Alze las velas y déjese llevar por los vientos del instinto.
No cualquiera soporta estas aguas: quien tiene aire entre oreja y oreja se sentirá perdido en el silencio de plomo. Para ellos es el día, tan lleno de ruidos, donde pueden enmascarar su tremenda banalidad.
Navegue la ciudad en la madrugada: se sorprenderá lo hermosa y tranquila que és. Ande con cuidado, más no por miedo, pues la noche es generosa con quien se cobija en sus faldas. Si llega al final, verá el milagro del cielo que se incendia, del parto del sol, del arribo a la otra orilla del mundo.
¿Quiere conocerse de verdad? Admirese en el espejo de la noche.

viernes, agosto 24, 2007

Elogio del ingeniero

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Dilbert

Y ahí va el inge, con su laptop al hombro, con su palm en su (casi siempre) abultada cintura, con sus gafitas y su desaliño. No es frecuente que use traje; casi siempre se vestirá de pantalón de gabardina y camisa (de manga corta, con bolsillo lleno de plumas), o bien, un simple pantalón de mezclilla y una playera. Definitivamente, no es fashion; nunca se unirá al clan de los metrosexuales. Tampoco es fotogénico: en los medios audiovisuales (cine, comic, televisón), casi siempre aparece como un freak rodeado de computadoras, como un rudo mecánico bañado en aceite o como un tímido hombrecillo de casco amarillo dirigiendo la construcción de un edificio.
Su profesión no es, ni por asomo, glamorosa. Por lo mismo, salvo excepciones, no tiene el mefistotélico encanto de los abogados, la envenenada labia de los políticos, la cínica frialdad de los financieros o las tormentas morales de los artistas (léase: escritores, pintores, poetas y demás... favor no incluir a los televisos). Su mundo se rige por el órden, por pesos y medidas estandarizados, por reglas y leyes cimentadas en las ciencias puras. No ven el mundo como los demás seres humanos, pues su cerebro esta calibrado para resolver problemas: en donde todos vemos un contratiempo, ellos ven un reto a su intelecto. Tienden a ser inamovibles en sus opiniones y algo ríspidos en su trato con los demás. Es comprensible: pretenden aplicar algorítmos matemáticos en zonas en donde reina la serendipia, como las relaciones humanas o los vaivenes de la sociedad.
Parecen bien chiquitos, sutiles, intangibles. Sin embargo, sobre sus hombros se posa todo el funcionamiento del mundo moderno: los edificios, la Internet, los teléfonos móviles, los cada vez más esperpénticos automóviles, la comida empaquetada... y etcétera hasta el infinito. Sin ellos, en pocos días (Que va... ¡En pocas horas!) la civilización entera se desmoronaría a nuestros pies.


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Hefestos

Dos figuras pueden ser consideradas los santos patrones del inge. Curiosamente, las dos pertenecen a la cosmovisión grecolatina. El primero es Hefestos,(Vulcano para los romanos) el herrero del Olimpo, hijo de Hera. Resulta que la diosa, celosa debido a que Zeus había tenido una hija por sí mismo (Atenea, quien sale de su cabeza), decide hacer lo mismo. El resultado de su capricho fue Hefestos, el cual era un bebé no demasiado bonito. Horrorizada, la piadosa Hera lo arroja del monte Olimpo, causando que el futuro herrero de los dioses quedara cojo y aún más gacho. Luego de caer por nueve dias y nueve noches, dio el ranazo en la isla de Lemmnos, donde lo cuidaron dos diosas del mar: Tetis (la futura madre de Aquiles), y la titánide Eurínome. Fue en ese lugar en donde Hefestos se convirtió en un maestro de la forja.
Los demás dioses, por lo mientras, la pasaban mal, pues lo que tenían de bonitos lo tenían de inútiles. Pronto se dieron cuenta de lo necesario que era Hefestos y lo invitaron a regresar. El Cojito les mandó varios regalos, entre los que estaba un trono para su tierna progenitora que la hizo quedar inmovil. Los demás dioses le rogaron al herrero que la liberara, pero él se negó.Fue hasta que llegó Dionisios y lo embriagó que pudieron llevarlo, perdido de beodo, de regreso al palacio de los dioses. Engañado, el artesano acepto quedarse con su divina familia, no sin antes exigir como precio de sus artes el casarse con el bizcochote de Afrodita.
El feo, fuerte y formal, ya esposo de la diosa del amor, se puso a trabajar como loco para agasajarla con joyas e ingenios. Para su desgracia, el belicoso Ares se la ensartaba a sus espaldas.Un día, el herrero descubrió la traición y forjo una red para capturarlos en pleno brinco. lo logró y los expuso, desnudos y amarrados, ante los demás dioses. Sin embargo, el pitorreo del que fue víctima debido a su divina cornamenta fue tal que tuvo que liberar a los amantes y regresar a su isla.
Hefestos era un maestro de la forja. los rayos con los que Zeus defendía al Olimpo salian de sus manos, así como todas las armas de los dioses. Además, creaba autómatas para su propio servicio o para hacer algún favor especial a los humanos. (El gigante Talos, protector de Creta, fue su invención). De su taller Prometeo se robó el fuego que luego le obsequiaría a los humanos (con todos sus asegunes). En las historias de la mitología griega siempre fue un actor de reparto, pues se dedicaba a construir los instrumentos que los demás dioses desmadraban en sus guerras y líos de faldas. Al cojito lo veneraban los artesanos, los herreros, los constructores de barcos y los arquitectos... En sí, todos aquellos que trabajaban con sus manos y su mente.


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Dédalo e Ícaro

Dédalo, por otro lado, puede ser considerado el primer ingeniero outsourcing de la historia. A diferencia de Heféstos, era humano. Trabajó bajo las órdenes del rey Minos de Creta, a quien le construyó el famoso laberinto. Dicho ingenio estaba destinado a encerrar al minotauro, hijo de la reina Parsífae y de un toro sagrado del cual se había enamorado perdidamente. Al ver el sufrimiento de la soberana, Dédalo le construyó una vaca de madera para que se pudiera acoplar con el bovino, por lo que probablemente también haya creado el primer juguete sexual del que se tenga memoria.

Resulta que el minotauro, hijastro del rey de Creta, era carnívoro, por lo que Minos le pedía a las naciones que estaban bajo su yugo a jóvenes con los cuales alimentar a la bestia. Uno de ellos, el príncipe Teseo, mató a la fiera ayudado por Ariadna y por Dédalo, a quien se le hizo el corazón de pollo al ver el amor de los jóvenes y les enseño la clave para salir del laberinto (El hilo). El héroe y la doncella (que por cierto, era hija de Minos), lograron escapar de la isla bajo los bigotes del soberano.
Al verse engañado por su proyect manager, el rey no se puso muy contento. Encerró á Dédalo y a su hijo Ícaro en una torre para que murieran de hambre. El artesano, entonces, diseño dos pares de alas para poder escapar de su prisión. Ya en el aire, su hijo se acercó demasiado al sol y las alas se le deshicieron debido a que las plumas estaban unidas con cera. Dédalo se dio cuenta muy dolorosamente que la inteligencia no es hereditaria. Ya sin el baquetón de Ícaro, estuvo a las órdenes de varios reyes hasta que su vida se diluye.
Dédalo era un ser contradictorio, pues lo mismo podía ser generoso, como con Teseo y Ariadna, que mezquino. Alguna vez tuvo a su cargo a un sobrino suyo de nombre Perdix, quien demostró tener un enorme talento al inventar la sierra de hierro basándose en las espinas de un pescado. Furioso por el éxito de su pariente, Dédalo lo arrojó de un risco. Afortunadamente, la diosa Atenea salvó al jóven convirtiéndolo en ave. A pesar de sus defectos, la fama del inge Dédalo fue tal en la antigua Grecia se les llamaba dédalos a los artesanos y arquitectos.
Estos dos númenes del inge resumen las características que se le atribuyen. En el imaginario colectivo, el nuevo Dédalo es taciturno, tímido, de estampa no muy agradable a la vista; siempre está a las órdenes de superiores que, si bien son mucho menos listos que él, tienen más poder. Todo ingeniero es maltratado por un Minos de corporativo o vapuleado por un Ares de recursos humanos. Al igual que el diseñador del laberinto, el inge es generalmente un ser noble, aunque pude llegar a ser un energúmeno ante algún competidor. El hijo de Hefestos se encuentra desubicado en sociedad: prefiere los apacibles diálogos binarios de sus computadoras, los planos de sus puentes o la sonrisa de los engranes de las máquinas. Al igual que los mitológicos técnicos, muchas veces ocupa un lugar de segundón en las grandes narrativas del mundo, por detras de los reyes y los guerreros. Sin embargo, ahí esta el heróico Aquiles del linux, tejiendo las tramas de Internet; va pasando el Hércules de los ladrillos construyendo edificios o encajándole tuberías a la tierra; corre veloz el Perseo lenteojudo tratando de decapitar a la gorgona del caos. No se ve, no se percibe, como no se percibe la rotación de la tierra. sin embargo, gracias a que en este momento algún ingeniero se sumerge en sus mundos de algoritmos e integrales es que estas letras pueden ser leídas en una pantalla.
Omar Delgado
2007

viernes, agosto 17, 2007

H & H

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Rachel Griffiths, actriz que caracterizó a Brenda en Six Feet Under, y que está por convertirse en la protagonista de mis sueños húmedos.

Y yo me pregunto... ¿Por qué Dios creó a las mujeres?
Me respondo: para convencernos de su existencia. Ellas son un resumen, un compilado, una síntesis con bibliografía incluida, del cielo y del infierno.

(Gracias, méndigo barbón)

Omar Delgado
2007

jueves, agosto 16, 2007

El muerto al pozo... Six feet under

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En todas las culturas, en cualquier latitud, han existido personas que se especializan en lidiar con todos los aspectos relacionados con la muerte: embalsamadores, verdugos, amortajadores, plañideras, lapidarios, sepultureros, rezanderas... Estas buenas gentes siempre han tenido un estatus muy particular en las sociedades a las que pertenecen, pues al mismo tiempo se les necesita y se les rechaza. Por esa misma exclusión que sufren, se han visto obligados a formar castas y gremios especiales, lo cual los hace dueños de unas normas y reglas muy propias y particulares. (La dinastía de los Sansón, célebres verdugos en la Fráncia de los Luises, es ejemplo cabal de ello).
Finalmente, todos estos muerteros se ocupan de aquello que negamos los demás miembros de la humanidad: nuestra propia finitud. El ver a un sepulturero o a un carpintero especializado en féretros nos llena de aprensión, pues sabemos que, en cualquier momento, necesitaremos de sus servicios, ya sea para alguien que amamos, ya sea para nosotros mismos.

A todos ellos el vox populi se les ha investido con cualidades por encima de lo humano, consecuencia de su trato diario con los muertos: causan mal de ojo, pueden ver a las ánimas, tienen la capacidad de curar la epilepsia; llevan la muerte a cuestas. Incluso, en estos tiempos tecnificados y asépticos, siguen existiendo dinastías que por generaciones se han ocupado de los finados. Ahí tenemos a los Gayossos y los García López como referencia obligada al ataúd y la sepultura.
La serie Six Feet Under (2000-2005), original de Alan Paul y Alan Ball, traducida al castellano (y al sistema métrico) como Dos metros bajo tierra, trata precisamente sobre la vida de unos empresarios de pompas fúnebres. Los Fisher, habitantes de la soleada California (específicamente, L.A.), tienen una hermosa casa tipo americano que también alberga su negocio: Fisher & Sons mortuary services. Los miembros de la familia son Nathaniel, el padre; Ruth, la neurótica madre; Nate, el hijo pródigo, un prángana que a los 35 años sólo ha logrado ser gerente de una tienda tipo 7 Eleven; David, el seriecito y promiscuo hermano gay, y Clarie, la junkie de alta sensibilidad artística. La serie da inicio un 24 de diciembre, cuando los Fisher se reunen para la fiesta de Navidad. Nathaniel padre va a recoger a su hijo cuando sufre un accidente que resignifica en su totalidad la frase Cigarrete Kills. A partir de su deceso, explotan las atormentadas psiques de los demás miembros de la familia, pues Ruth acepta sus constantes infidelidades, Nate se embarga en un affaire con una desconocida, David se sumerge en las aventuras de una noche y Clarie asiste al velorio de su padre bajo los efectos del crack.

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Luego del sepelio del patriarca de los Fisher, Nate, quien siempre se ha reusado a trabajar en el negocio de la familia, descubre que tiene un talento especial para confortar a los dolientes; David se enrola amorosamente con Keith, un miembro de la policía de los Ángeles y Clarie se enamora de un delincuente juvenil. Los dos Fisher varones deciden asociarse para continuar con el negocio, por lo que Nate se queda en Los Ángeles. Además de su familia, el hijo mayor de los Fisher tiene otra razón para no irse: la hermosa Brenda Chenowitz, mujer de alto coeficiente intelectual, masajista e hija de psicoanalistas, quien a la postre se volverá muy importante en la vida de los Fisher. Además, para complicar las cosas, en Fisher & Sons trabaja Federico Díaz, conflictivo y talentoso embalsamador que se converirá en socio de la firma, y después, al final de la serie, en su competencia, al fundar Diaz Mortuary Services.

Six feet under duró 5 temporadas, las cuales corresponden cronológicamente, en el tiempo diegético de la serie, a 5 años en la vida de los Fisher (Del 2000 al 2005), con una prolépsis al final en donde nos muestran la futura muerte de todos los protagónicos de la serie. A lo largo de las temporadas de Six feet... convergen multitud de personajes que incidiran de manera directa o indirecta en la vida de los Fisher: desde George, quien se convertirá en el marido de Ruth, hasta Lisa, primera esposa de Nate; desde Billy, el perturbado hermano de Brenda, hasta Maggie, hija de George y amante de Nate. En esos cinco años la familia sufre decesos, enfermedades, accidentes, nacimientos, encuentros, disgustos y vaivenes (E incluso, visitas del fantasmal padre o viajes al otro mundo). Dentro de la muerte que los rodea, los funerarios y troupe que los acompaña se develan como seres humanos intensamente vivos.

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Al contrario de lo que pudiera parecer en un principio, los Fisher no son la versión mamona de La Familia Addams. Los capítulos de la serie tienen una estructura bien definida: todos ellos comienzan con un prólogo en donde se muestra la muerte de alguien que, evidentemente, será velado en Fisher & Sons (Luego Fisher & Díaz). El episodio bien puede tratar acerca de este muertito, bien puede ser tomado de excusa para una narración paralela. En general, la historia de cada episodio es autoconclusiva, aunque deja diversos cabos sueltos que serán amarrados en capítulos posteriores. La trama de las temporadas gira alrededor de un conflicto principal, el cual afecta a todos los protagónicos, y varios secundarios que sirven para desarrollar a cada uno de los personajes. Así, Nate transmuta de un rebel whitout a job a un padre de familia; David se encuentra a sí mismo junto a Keith y los hijos adoptivos de ambos; Clarie se convierte en una fotografa de mérito y Ruth, la codependiente madre, acepta la soledad como compañera en los últimos años de su vida.
Cualquiera que se dedique a esto de la narrativa (en todas sus vertientes, desde la literaria hasta la cinematográfica), debería de estudiar ésta obra. En general, aunque en muchas ocasiones el tono que se maneja es de un delicioso humor negro (apropiado para las circunstancias), la serie se suscribe en el género melodramático, al igual que las telenovelas de Televisa o las películas de Pedrito Infante. Sin embargo, la gran riqueza de Six feet... radica en el desarrollo de los protagonistas. Las tramas de cada capítulo, y de cada temporada, son relativamente sencillas, pero lo que les da la vitalidad y dinamismo que tienen es la construcción de personajes complejos, polifacéticos y contradictorios. Clarie, Ruth, Brenda, Nate, David y los demás son, todos, verosímiles y sólidos. Sus reacciones están perfectamente enraizadas en la lógica. Ninguno de ellos es un héroe, ni un villano, ninguno es ejemplar o deleznable, sino que todos guardan esa magnífica ambiguedad con la que estámos conformados los seres humanos. Los Fisher, los Díaz, los Chenowitz (La familia de Brenda), se van haciendo entrañables conforme el espectador los conoce, tanto que, en el epílogo de la serie, cuando se les ve morir, no se deja de sentir un agujero en el estómago.
Y siempre presente, la Muerte, en cada una de nuestras células, en cada uno de nuestros alientos. Calaca que nos sonríe por debajo de la piel. Los Fisher lo saben, conviven de ella, comen gracias a ella. Quiza por ello, la familia de funerarios entiende (y nos muestra) que el sentido de vivir es la vida en sí.
Omar Delgado
2007

Y los nominados son....

Les presumo. Reulta que la querida Dolores Garibay me otorgó el premio Thinking Blogger award, distinción que le da un bloguero a cinco colegas cuyas bitácoras hayan dejado alguna reflexión interesante en él.

Le agradezco mucho a Dolores tal honor. Ahora, siguiendo con las reglas de esto, yo tengo que nominar otros 5. (Evidentemente, no puedo volver a nominar a Garibay la bella, aunque se lo merece).

Mis TOP 5 del blogger son:

La caja resonante de Sandro Cohen. Tengo el honor de ser amigo de Sandro, sobresaliente maestro, novelista, poeta y, sobre todo, una persona que debería ser clonada por millones nomás por su generosidad e inteligencia. Sus cróncias de Paris son, simplemente, imprescindibles.

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Ombloguismo, de Guillermo Vega. No tengo el gusto de conocer el trabajo narrativo de Guillermo, pero si es como su bitácora, me estoy perdiendo de algo muy bueno. Preciso, hilarante y certero, Guillermo lo mismo habla de política que de literatura; de cine que de su propia vida. Si no lo conocen, no saben lo que es un blog.

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Sandra Becerril. Es muy probable que con una décima parte de la energía que tiene esta escritora podríamos iluminar por un año la región de los Tuxtlas. Sandra, además de novelista, maestra, escritora, compiladora, tallerista, madre, viajera y fotógrafa, es una persona reversible (hermosa por dentro y por fuera). No dejen de leerla en donde la encuentren.

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La surrealidad de Berenoise. Mujer de desierto y mar; dueña de una personalidad imponente, digna hija del norte de México. Además de melómana y culta, miss Noise tiene una prosa firme y flamígera que espera ser descubierta por algún editor (quien, en cuanto la lea, sería muy idiota si no la publica de inmediato en cinco idiomas).

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Intravenoso. Mi mero mero carnal. Le doy el reconocimiento no tanto por su blog (que esta iniciando), sino por lo que me han dejado las horas de plática, los litros café consumidos y los piropos a transeuntas que he vivido con él. Ojalá y pronto puedan conocer sus cuentos, cada uno con un mencanísmo explosivo, capaz de colapsar la mente más escéptica y dejarla sepultada bajo los escombros del delirio.

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Para saber mas del Thinking, pueden ir para acá.

Omar Delgado
2007

Eucaristía de la piel

Estas son algunas imágenes del templo de Katuharo, en La India, el cual está consagrado a la religión Janista.

Estas simples imágenes bastan para que al fundador de dicha religión, Varhamoma (599-527 A.C), se le guarde un nicho en el santoral de todos los credos.

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Omar Delgado
2007

miércoles, agosto 15, 2007

El recurso del método

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Latinoamérica y sus tiranos
La historia de los países que conforman nuestra región se compone, en su inmensa mayoría, una sucesión de dictadores que se superponen entre sí hasta hacerse indistinguibles. El ciclo es el mismo en todos los casos: en un país hay un gobierno tiránico e impopular, surge un movimiento, ya sea militar o civil, y derroca al dictador; a la postre, el movimiento liberador se transfigura en gobierno, y después, en tiranía. Inicia todo de nuevo. Este tipo de regimenes, tan cercano a nosotros, no surge por generación espontánea, sino que es producto de una serie de factores histórico- sociales: Luego de más de tres siglos de colonización española, los pueblos americanos, dueños de una tierra pródiga en recursos naturales, se vieron azotados por dos vendavales: por un lado, las ambiciones e intereses de las potencias europeas y de los Estados Unidos; por el otro, la convulsa vida interna de sus propias sociedades. Una vez concluidos los procesos de independencia, las sociedades latinoamericanas quedaron, en su gran mayoría, conformadas por una pequeña oligarquía, descendiente de los españoles, y una mayoría empobrecida, mestiza e indígena. Esta división causó en casi toda la región, una sucesión de revueltas y golpes de estado. Además, las luchas internas eran muchas veces azuzadas por la potencia en turno, la cual ponía y deponía gobernantes de acuerdo a sus intereses. Durante el siglo XIX fueron España, Francia e Inglaterra; ya en el siglo XX, los Estados Unidos quienes manipularon buena parte del entorno político latinoamericano. Gracias a ello, fueron posibles los Santa Annas, Videlas, Rosas, Duvalieres, Trujillos, Porfirios Díaz, Doctores Francias, Pinochets. Lo cierto es que, salvo en muy pocas ocasiones, desde la independencia hasta nuestros días, ha habido gobiernos legítimos en nuestras naciones.
Pocos han retratado mejor estos ciclos políticos que Alejo Carpentier. En su novela, El recurso del Método, narra la historia de uno de estos dictadores de opereta. El primer magistrado, el mandatario, lo llama. Gobierna con mano férrea un país anónimo de la América latina, enfrentándose, durante quince años, a revueltas populares, cuartelazos, alzamientos militares, movimientos ciudadanos e ideas exóticas; Sin embargo, no esta solo en sus empeños: lo acompañan su amante la Mayorala, su secretario Peralta, su general Hoffman y su frívola hija Ofelia, personajes imprescindibles para mostrarlo en toda su complejidad y pequeñez.
Su historia comienza en París, en los brazos de una alegradora, justo en el momento en el que uno de sus generales se levanta en armas. Luego de sofocar la rebelión, el mandatario se tiene que encarar una constante inestabilidad, producto tanto del hervor social de su tierra como de los vaivenes de la política y la economía mundiales. Astuto, el Mandatario sabe aprovechar la coyuntura de la guerra mundial para enriquecerse, declarándose parte de los aliados y enemigo de los alemanes. Sin embargo, no tiene la visión de aprovechar la bonanza que trajo la conflagración en beneficio de su pueblo, pues una vez que llega la paz su país cae en una profunda crisis. Invariablemente, con la miseria llegan los levantamientos. Simpático tipo el mandatario, deja que su hija vacíe las arcas nacionales al tiempo que ordena masacres de opositores. Todo tiene un límite, incluso los tiranos, y el Mandatario lo rebasa. Sus antiguos aliados lo comienzan a verlo como un riesgo para sus inversiones y promueven, por supuesto, el reestablecimiento de la democracia en el país, objetivo que logran gracias a los empeños del Estudiante, de la oposición y de un traidor de palacio.
Carpentier, de manera inteligente, no sitúa el país gobernado por el mandatario en ninguno del mapa de América; tampoco lo caracteriza por medio de localismos o referencias culturales, sino que hace una mezcolanza de varias regiones (Centroamérica, las Antillas, México, Argentina), haciendo del Mandatario un gobernante arquetípico, que pudo o puede aparecer en cualquier país. Así, a través de su relato, nos muestra los excesos y estupideces de la camarilla en el poder, las masacres del gobierno, la revuelta intelectual del mítico Estudiante, la traición que ocasiona que el Mandatario abdique y, finalmente, su ocaso en el exilio parisino.
La prosa del autor cubano atrapa desde las primeras líneas gracias a un acertado uso de un narrador cómplice y alcahuete. Se narran las atrocidades que comete el Magistrado (Fusilamientos sumarios, torturas, encarcelamientos masivos… lo usual, pues), con un cierto tono de sorna, justificando siempre al Patriarca. De igual manera, tanto sus excesos como los de su hija son retratados con toda la exhuberancia que requiere el caso (mientras su pueblo fenece de hambre, ellos se preocupan por la ópera, por ejemplo). El final de su mandato es narrado con una afilada ironía: el Primer Magistrado, beodo de poder y sordo ante el clima político de su país, es depuesto por obra y voluntad de los Norteamericanos, quienes lo desechan en cuanto les deja de ser útil. Apenas si puede huir, ayudado por el cónsul, disfrazándose de herido. El tirano, a través de toda la obra, es mostrado como un personaje multidimensional; bruto y sanguinario, pero al mismo tiempo, humano.
Obra magistral, que se lee compulsivamente, El Recurso del Método también es una profunda reflexión acerca de la realidad política latinoamericana. No han cambiado mucho nuestra sociedad desde aquellos tiempos de horca y cuchillo, por lo que Alejo Carpentier nos advierte con su obra que, si no nos cuidamos, el Mandatario puede regresar.


Los datos del libro los puede obtener aquí

Omar Delgado
2007

miércoles, agosto 08, 2007

La aparición del libro

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Johannes Gutemberg


El libro, ese personaje. A través de sus páginas el lector ha recreado infinidad de aventuras, ha viajado a distintas épocas y a innumerables mundos; con él, ha podido adentrarse en los misterios de las ciencias y artes. Gracias a ese manojo de hojas de papel las personas aprendieron a vivir más allá de sí mismos.

Sin embargo, independientemente de su contenido, el libro también tiene una historia, tal vez tan rica como la de Ulises, Virgilio, Gargantúa o la señora Dalloway.

Fueron dos expertos, Lucien Fevre y Henri- Jean Martín, quienes se dieron a la tarea de investigar y escribir la biografía de tan ilustre ser (nadie que lo ame se atrevería a llamarlo objeto). Con una prosa sencilla y directa, los dos académicos narran desde los hábitos de lectura del medioevo hasta las repercusiones que tiene el nacimiento del libro en la Europa renacentista y en el mundo moderno. Los investigadores galos se enfocan en la invención de la imprenta, pero también tocan otros aspectos, tales como el desarrollo del papel, el surgimiento de los nuevos gremios y la difusión y comercialización del libro.

Durante la baja edad media los hábitos de lectura dependían de manera directa de los pergaminos. Estos documentos tenían que ser elaborados a mano por escribanos de oficio, casi todos ellos adscritos a la Iglesia o a las nacientes universidades europeas. Los códices (como también se les conoce), eran un bien escaso y que tardaba un prolongado tiempo en elaborarse, por lo que los lectores no disponían de muchos ejemplares. (Por lo mismo, los lectores tampoco eran muchos) En ese tiempo, también debido a la dificultad para hallar textos, la lectura era una práctica grupal, no individual. Las personas se congregaban para escuchar cómo alguien leía los textos en voz alta. Esto era leer.

Todo eso cambió conforme los libros- códices, únicos y raros, fueron dando paso a los tomos impresos, fabricados masivamente. La imprenta, aparato ideado por los chinos a partir de las prensas para macerar, fue perfeccionado por Johannes Gutemberg en la primera mitad del siglo XV, cuando le adapta los tipos móviles. Este hecho coincide, favorablemente, con el perfeccionamiento de las técnicas de fabricación de papel por parte de los venecianos. La mesa estaba puesta.

El proceso de sustitución de los pergaminos por los libros impresos llevó un largo tiempo, pues los códices hechos a mano fueron fabricados hasta bien entrado el siglo XVIII debido, entre otras cosas, a la existencia de gremios de copistas bien asentados en las universidades y monasterios. Sin embargo, la nueva tecnología tenía ventajas innegables: además de su rapidez, era capaz de reproducir imágenes y texto en la misma página con un solo movimiento de palanca. Esto fue posible gracias a la incorporación de las técnicas de xilografía, presentes desde el siglo XII, con la nueva invención.


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Imprenta de Gutemberg (Sello de correos de Alemania)


Todos estos factores tuvieron como consecuencia de que el nuevo actor histórico, el libro impreso, tomara las características que aún presenta en la actualidad: la portada (indispensable para definir el título, el autor y el nombre del impresor), el encuadernado, la autoría y los derechos. Febvre y Martín demuestran que el libro nace como un producto comercial, pensado para venderse, que sin embargo tuvo repercusiones a nivel social mucho más grandes que las puramente económicas.

Los académicos galos también hablan acerca de los inicios del oficio de impresor, una labor precaria, siempre inestable, que dependía de la economía en general para subsistir. El libro surge como un artículo de lujo, al cual la más mínima crisis lo ponía al borde de la desaparición.
Desde el punto de vista económico, la nueva tecnología, perfeccionada por Gutenberg, también tuvo otras repercusiones. La impresión hace necesario el surgimiento de un tipo de obrero, el tipógrafo, quien además de tener cualidades artesanales debía poseer otras habilidades intelectuales, como el saber leer y escribir en varios idiomas (Generalmente el latín y el griego, además de su idioma natal). Pronto ese nuevo técnico formó gremios, y esos gremios adoptaron sus propias mecánicas y reglamentaciones. Gracias a ello, en los alrededores de 1500 se comienzan a formar verdaderas dinastías de tipógrafos e impresores. Así fue que los tipógrafos, junto con los impresores y los libreros, formaron una casta cultural que encabezaría los grandes cambios que se avecinaban en Europa.

Los estados nacionales (el imperio alemán, el estado de Francia, entre otros), siempre intentaron controlar la impresión masiva, deseo que, en muy pocas ocasiones, pudieron cumplir. Aún así, el oficio de impresor dependía por completo de las fluctuaciones políticas y económicas de la región. Por ejemplo, la guerra de los 30 años representó la casi extinción del oficio. Como en la actualidad, la censura se debía más a lo económico que a lo exclusivamente político.

El libro, desde sus inicios, fue un agente revolucionario. Tenía el gran desparpajo de ser popular. Cualquiera que supiera leer y tuviera los medios podía acceder al conocimiento y las nuevas ideas, por lo que fue utilizado como arma política. Lucero, Calvino y demás reformistas nunca hubieran podido hacer su movimiento reformista de no haber contado con los medios para imprimir la Biblia masivamente; los debates del renacimiento acerca del hombre y su relación con Dios hubieran sido impensables sin la página impresa; los estados nacionales consolidaron y unificaron sus respectivas lenguas gracias a la estandarización que trajo la nueva tecnología.

Los autores nos muestran todos los cambios que fueron posibles gracias al libro, los intentos de los estados y las iglesias por controlarlo, las repercusiones que tuvo en el desarrollo del renacimiento, la formación de una nueva economía y las consecuencias, positivas y no tanto, de su accesibilidad. El libro nace con vocación libertaria que paulatinamente, le contagiaría a sus hacedores y lectores para cambiar el destino de la humanidad.
En general, La aparición del libro cuenta con una prosa clara y pulcra. Los datos que maneja son los suficientes para mostrar la génesis del libro sin ahogar al lector en tecnicismos. Los temas están bien delimitados y desarrollados con suficiente detalle. Sería deseable una explicación más amplia, para contraponerlos, de los hábitos de lectura medievales, pero aún así, La aparición… es una semblanza muy buena de las peripecias de ese gran actor histórico, tan ignorado, llamado… Don Libro.
Omar Delgado
2007
Ficha Técnica
Febvre, Lucien, y Henry- Jean Martin, La aparición del libro, trad. Agustín Millares Carlo, México, FCE, 2005, (Col. Libraria). ISBN: 968-5374-09-0

lunes, agosto 06, 2007

Yo, Simpson

Ahí les va el dueño de este cuchitril literario, según la versión de Matt Groening:

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(Definitivamente, quedó mejor que el original)

Omar Delgado
2007

Los cómplices

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Jorge Hank Rohn


Recuerdo la escena inicial de Los Intocables, película de Brian de Palma: Al Capone (Robert de Niro), es entrevistado por un grupo de periodistas mientras su barbero le rasura el rostro. El mafioso bromea con la posibilidad de postularse para alcalde de Chicago cuando el anciano peluquero le corta la mejilla accidentalmente. Luego de segundos de tensión, el mafioso lo deja vivir, mostrando toda su magnificencia y encanto.
Quien lo dijera... en el 2007, un discípulo adelantado de Alphonse casi gana la gubernatura de Baja California.
En México consideramos a la honestidad un defecto. En general, la tratamos como si fuera la versión más presentable y acicalada de la idiotez. Es verdad, en público la halagamos, le prendemos veladoras y la clamamos cuando nos escandaliza el nivel de corrupción de nuestros gobiernos, pero eso es sólo de dientes para afuera, y si no, que me lo repliquen todos aquellos que han dado mordida, los que se han llevado un lapiz de la oficina o los que han predispuesto a algún maestro para que los califique mejor en un exámen.
En realidad, sólo nos acordamos de la señora honestidad cuando una injusticia nos afecta directamente. Mientras no sea así, halagamos al tipo que se hace pendejo a alguien, al que hace alguna tranza que le deja dividendos o al comerciante que elude sus responsabilidades fiscales por medio de alquimia contable. Más bien, los mexicanos despreciamos al poquitero, a aquel que se conforma con robar una gallina o una cartera, y admiramos al que desfalca millones del erario o al que despeluca incautos con negocios virtuales. Verguenza no es robar, sino que te agarren. Si no fueramos así, los narcos no serían los héroes populares que son ni los delincuentes de cuello blanco se pasearían con desparpajo a bordo de sus BMW´s.
Ejemplo claro de esto son las elecciones que se acaban de llevar a cabo en el país: muchos mexicanos despreciaron al candidato de izquierda, Andres Manuel López Obrador, por naco, aunque su honestidad como gobernante estaba fuera de toda duda. Estos mismos electores que chillaron ante la posibilidad de que el tabasqueño fuera presidente, sufragaron alegremente por Felipe Calderón, uno de los artífices del mayor fraude financiero de la historia mexicana.
Sin embargo, esta simpatía por el criminal de la que padecemos es mucho más evidente por la elevada votación que tuvo el candidato del PRI al gobierno de Baja California, Jorge Hank Rohn, el 6 de agosto de 2007. En este momento, aparentemente, el panista Osuna venció al mencionado Hank. Lo aberrante es que Jorgito haya, tan siquiera, logrado ser candidato para un puesto de elección popular.
Les doy una semblanza rapidísima de tan conspicuo personaje: es hijo de Carlos Hank González, millonario político que acuño la frase "Un político pobre es un pobre político". Jorgito es dueño, entre otros changarritos, de las casas de apuestas Caliente y del hipódromo de Tijuana. Ha sido vinculado con el narcotráfico, en especial, con el cartel de los Arellano Felix, grupo criminal que se caracteriza por lo sanguinario de sus acciones.
Por supuesto, Hankito no podía ser menos que sus partners. Se tienen sólidas pruebas de que es el autor intelectual de por lo menos media docena de asesinatos, entre los que destaca el del periodísta Hector El Gato Felix, balaceado por el jefe de los escoltas del político. Hombre desparpajado y fatuo, Hank Rohn es coleccionista de animales. Su fortuna de doce ceros le permite sostener un zoológico privado para su placer personal (a la manera del mismísimo Moctezuma) y tomar tequila con pene de león y de tigre para, según él, aumentar su virilidad. "La mujer es mi animal favorito", acostumbra decir.


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Y el tigre piensa: "No mames... Ahí viene el del tequila"

En el 2004 Jorge Hank Rohn gana la alcaldía de Tijuana dilapidando recursos entre las masas paupérrimas de la ciudad. Su acción más emblemática fue el construir una mansión que pensaba ocupar cuando fuera gobernador, pues consideraba que la actual casa de gobierno no estaba a la altura de su clase y distinción. De igual manera, abriendo su cartera de piel exótica, pudo hacer que el tribunal estatal electoral aprobara su candidatura. (Imposibilitada por una ley local que impide a los funcionarios en activo el ser candidatos a puestos de elección popular). El ahora derrotado aspirante a gobernador saltó a la fama cuando en 1995 se le detuvo por traficar con pieles de animales en peligro de extinción. Sin embargo, para que se viera su compromiso por la ecología, durante su campaña por la gubernatura exhibió muy orondo un chaleco de piel de cocodrilo.
El hecho de que un esperpento como Jorge Hank haya estado a las puertas del palacio de gobierno bajacaliforniano sólo tiene dos explicaciones: la pésima actuación de las anteriores administraciones panistas, que han desgobernado el estado por tres sexenios, y la complicidad velada de los bajacalifornianos ante las acciones del coleccionista de animales. Hank es un capo, eso ni dudarlo, pero gozó de la simpatía de una gran parte de los habitantes de su estado. Sobra decir que los electores que votaron por él son, indirectamente, cómplices de sus tropelías.
Lo preocupante es que el elector mexicano no se cansa de dar su voto a esta runfla de criminales. De Sonora a Yucatán, además de los sombreros Tardán, siguen ganando elecciones los individuos más corruptos de la sociedad. Ulises Ruiz, Ivonne Ortega, Mario Marín, Felipe Calderón, Enrique Peña Nieto, Jorge Hank Rohn, Ignacio Loyola, Sergo Estrada Cacigal... Todos ellos siguen en el poder gracias a la complaciencia de la sociedad. Los que votan por ellos son, en realidad, sus cómplices.
Y estan ahí por que, muy en secreto, el mexicano aspira a ser como ellos.
Omar Delgado
2007

miércoles, agosto 01, 2007

¡Arriba los idiotas!

El Elógio del imbécil de Pino Aprile


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La inteligencia nos diferencía de los demás animales. Brevemente la podemos definir como la capacidad para modificar nuestro entorno. Algunas de sus manifestaciones son el lenguaje y el pensamiento abstracto; el primero nos permitió crear la interacción social para construir civilizaciones enteras; el segundo, resolver y anticipar los retos de la vida diaria. Sin la inteligencia, seguramente nos hubieramos extinguido demasiado rápido.
En las estepas africanas, los protohumanos que eran nuestros tatarabuelos tenían que competir tanto con las fieras armadas de garras y colmillos como contra otros animales que estaban mejor adaptados para sustraer los recursos del medio ambiente. La evolución, como respuesta, los hizo (y nos hizo, por consiguiente), más inteligentes. Así, pasamos de ser parte de la estirpe de los changos a construir de la muralla china, diseñar Internet, escribir El Quijote y esculpir la Venus de Milo (Aunque no nos vanagloriemos demasiado. La inteligencia también hizo posibles la bomba atómica, los hornos de Auschwitz, la Santa Inquisición, la guillotina y el gas sarín).

Nuestro cerebrote casi siempre nos enorgullece. Es nuestro; regalo que algún ocioso dios le otorgó a la especie. De igual manera, creemos ciegamente que sólo puede ir hacia arriba. Consideramos que, a medida de que evolucionemos, nuestra mente adquirirá nuevas capacidades que nos acercarán más a esa hipotética deidad.
Cada día seremos más listos, creemos. Pero... ¿Y si no fuera así?

Papá Darwin, en el siglo XIX, decodificó los mecanismos por medio de los cuales las especies evolucionan. (Ayudado, por supuesto, por el padrecito Mendel). Todos los animales sómos individuos con una serie de características genéticas que mezclamos por medio de la reproducción sexual. Gracias a esos cocteles de gametos, los seres vivos pueden seleccionar y conservar las mejores características evolutivas en su descendencia. El halcón buscará a la pareja más adecuada para que sus polluelos sea más rápidos y tengan mejor capacidad visual; la gacela se apareará con el gacelo más veloz y despierto, para que las crías hereden esas facultades; la leona se montará al león más grandote y fiero. Los seres humanos también buscamos en nuestras parejas potenciales las mejores características para nuestra descendencia: fuerza, belleza física (que implica buena salud, entre otras cosas), e inteligencia. Esta última fue, a nivel evolutivo, la respuesta que tuvimos para sobrevivir como especie. Sin embargo... ¿Qué pasaría si nuestra ponderada capacidad craneal se convirtiera en un estorbo para la supervivencia ? Según la teoría de la evolución (paradojicamente, uno de las obras cumbres de la inteligencia humana), desaparecería.



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Pino Aprile, periodista italiano, juega con esta posibilidad. En su libro Elogio del imbécil expone que la humanidad, en lugar de hacerse más inteligente, poco a poco se va estupidizando más. Sostiene que, como especie, hemos llegado a nuestro desarrollo máximo, y que si nuestra inteligencia aumentara se convertiría en un riesgo. Lo mismo que nos hizo vivir, ahora nos pone al borde de la extinción. Provocador, el italiano sostiene que el ser humano, para sobrevivir, tiene que hacerse el imbécil (literalmente).

El libro nos muestra a través de varios ejemplos los peligros que entraña un exceso de inteligencia: Durante el neolítico, el hombre de Neardenthal, dueño de una capacidad craneál superior incluso que la nuestra, es exterminado por el mucho menos inteligente, pero más violento, hombre de Cró-Magnón. Los estudios antropológicos apuntan a que su excesiva inteligencia fue su perdición: su hiperdesarrollado cráneo, necesario para contenerle el cerebrote, hacía que el parto de las señoras Neardenthal fueran demasiado riesgoso, además de que su naturaleza pacífica no le ayudó en nada contra la belicosidad de sus verdugos. El mejor, muere; el tonto, vive. Pino Aprile lo ejemplifica al recordar las epopeyas homéricas: los que morían como langostas frente a las murallas de Troya eran los aqueos más fuertes, los más bellos, los más perfectos. Mientras ellos se bañaban en sangre, las aqueas se consolaban con los mensitos y pránganas que no pudieron (o se escaparon), de ir a la conflagración.

En otra parte del libro, Aprile desmenuza minuciosamente los mecanísmos que la sociedad ha creado para contener la inteligencia y la creatividad: desde la escuela tradicional, la cual amputa la natural curiosidad del niño, hasta los sistemas de gobierno. Todos ellos son para el autor inhibidores del crecimiento intelectual de los individuos. Para la sociedad, afirma, son necesarios y deseables los individuos que no destaquen, que formen comedidamente un gigantesco muro de tabiques homogéneos y pasivos. En este órden, los genios són deseables sólo en la medida en que puedan ser domesticados y asimilados por la maquinaria, mientras que una persona brillante e indómita tiende a ser anulada.
El listo inventa, el tonto copia. Vivimos en una sociedad en donde las soluciones que piensan unos pocos son copiadas y asimiladas por los muchos. Este fenómeno, si bien tiene evidentes ventajas, también nos hace más imbéciles. El cerebro, finalmente, es un órgano que debe ser ejercitado para no atrofiarse. La tecnología, paradójicamente, nos esclaviza, pues nos hace dependientes a ella.



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Aunque Aprile escribe en un tono informal, despojado de cualquier tufo a academia, presenta interrogantes que nos pueden quitar el sueño, si las pensamos bien: ¿Es el tarugo el más apto?, ¿La inteligencia en exceso es nociva para la salud?,¿Para vivir en sociedad es necesario renunciar a la razón y a la creatividad?
El tiempo lo dirá.
Si lo quiere leer, le dejo los datos (Apurese, no vaya a ser que este cabrón esté en lo cierto.... Yo, por lo mientras, me voy a ver el futbol).
Omar Delgado
2007

ELOGIO DEL IMBECIL (NF)
PINO APRILE (Booket)
272 páginas.
ISBN: 8484605590.
ISBN-13: 9788484605591