martes, junio 21, 2005

El caballero de la noche: Notas acerca de Batman





Criaturas de la sombra.

El imaginario colectivo siempre ha estado habitado por las figuras del momento. Cada civilización, sociedad y periódo histórico tienen sus heroes, sus villanos, sus encarnaciones del bien y del mal, de la justicia y de la locura. En nuestra sociedad occidental muchas de estas encarnaciones nos han venido de las novelas gràficas -Comics-.

El hombre murcielago fue creado por Bob Kane en 1939, en las pàginas de la mítica revista Detective Comics. Eran los tiempos de los gangsters, de la post-depresiòn del 27 y de los regímenes facistas en europa. Las ciudades de los Estados Unidos se habían convertido en nidos de gangsters y maleantes -Chicago es el ejemplo paradigmático-. Las sociedades y las urbes estaban hundidas en la pobreza, en el crimen.

Es en este entorno en donde Bob Kane crea su espacio mítico: Gotham City, híbrido entre Chicago y Filadelfia, donde los criminales son ley y la policia es ineficiente y corrupta. Batman nace como producto de este ambiente. El murcielago es todo lo contrario a los heroes luminosos como Superman. Es un hombre de fuertes odios, de un rencor profundo, que desata su furia contra la escoria de Gotham. Para ello, cuenta con una inmensa fortuna, una mente más que brillante, un cuerpo entrenado en combate y, sobre todo, por un profundo deseo de venganza. Batman es un sociopata, no muy distinto de los criminales a los que captura -y muy en sus inicios, mataba-. En el número 27 de Detective Comics, (publicado en mayo de 1939 y que marcó el nacimiento del murciélago), el caracter sádico del caballero de la noche es evidente: Batman arroja a un criminal a un recipiente lleno de ácido.

Pronto el murciélago se convierte en una figura famosa, que va disminuyendo su caríz enfermizo para convertirse en un paladín no muy lejano de Superman. La sordidez de su figura fue modificada con los años, y fue disminuyendo hasta el batman cómico y camp de la serie homònima de los sesentas, protagoizada por Adam West y Burt Ward.

Esta serie, si bien fue muy disfrutable, escondía por completo la escencia del murciélago: el vengador oscuro y psicótico se convirtió en un amable millonario de panza salida que se enfundaba en su traje para combatir a villanos que, en lugar de asustar, eran cómicos. Esta caída de la figura del murciélago siguio hasta finales de los ochenta y principios de los noventa, cuando Tim Burton recupera su espìritu sórdido en sus películas: Batman (1989) y Batman returns (1992).

Después de Burton, todo cambió: desde el traje, orignalmente azul y que se convirtió en negro, hasta la concepción del hombre murciélago en el imaginario popular. Vinieron creadores que, a través de obras maestras del comic, rescataron su esencia. Fueron las principales The killing joke (Allan moore), Batman, year one; Batman, year two; The Dark Knigth returns (Frank Miller), Arkam Asylum (No recuerdo el autor).

La mas reciente de las relaboraciones del murciélago es la película Batman Begins (Christofer Nolan, 2005) , que se centra en la figura de Bruce Wayne, alter ego de Batman, y que tocaremos más adelante.

La creación de una mitología.

Bob Kane probablemente nunca se imaginó las profundas raices psicológicas y solciológicas que tendría su creación. Originamente concebido como una simple novela gráfica pulp, su mundo literario fue creciendo hasta convertirse en alegoría del mundo posmoderno. Veremos por qué.

Los lugares.

Gotham City: el espacio mítico en donde se desarrolla la historia de Batman. Es una ciudad porteña (Cómo Chicago o New York), y con historia (Cómo Filadelfia). Sus construcciónes van de los caserones antiguos hasta los edificios más modernos, y sus barrios van desde los distritos financieros más lujosos hasta los arrabales más pobres. La ciudad que creció sin control, y que la depresión ha miserabilizado. El crimen permea en todos sus niveles: desde el obrero o el pauperrimo que asalta y asesina hasta el jefe mafioso que al mismo tiempo es un opulento millonario. Son la desesperanza, la desazon moral y la indefensión el patrimonio de los habitantes de Gotham., de cualquier ciudad moderna.

Arkham Asylum: Dentro de Gotham city tal vez no haya espacio más sórdido que el asilo de dementes de Arkham. ahí están recluidos los peores criminales de la ciudad, incluyendo los antagonistas del murciélago. La historia del manicomio es macabra por si misma: Jeremiah Arkham construye su asilo por motivos altruistas, y por broma del destino su primer huesped es el asesino de su esposa y su hija. Jeremiah lo atiende por un año, lo escucha relatarle una y otra vez como destazó y violó a su esposa e hija. Pasado un año, lo conecta a la máquina de electroshocks y lo quema vivo. Jeremiah es recluido de por vida en su propio asilo, y en su celda se pasa escribiendo en la roca, con sus propias uñas,conjuros para que el edificio pueda contener al mal más absoluto.
El asilo en sí es un personaje. Si Gotham city es un ente vivo, Arkham es su bolsa de ponzoña, el tumor de la ciudad que espera la metástasis y así esparcir la locura por toda la ciudad.

El murciélago.

Batman/ Bruce Wayne: Hijo del millonario más poderoso de Gotham, Bruce crece como un niño normal, rodeado de todos los lujos posibles. El padre de Bruce no es un millonario típico: tiene conciencia social y trata de mejorar la vida en la ciudad a través de sus medios económicos. Cuando Bruce tiene ocho años, presencia el asesinato de sus padres a manos de un ladrón callejero, lo cual genera un profundo rencor y culpa en él. A partir de esa vivencia, Wayne decide exterminar a lo que le quitó a sus seres amados, y se entrena física y mentalmente para destruir al crimen, se vuelve un guerrero. Gracias a su fortuna, accede a las tecnologías de punta y con ellas se petrecha de las armas para su cruzada solitaria. Sin embargo, se da cuenta de que no hay mejor arma que el miedo.

A los ocho años, antes de su tragedia, Bruce Wayne cae en un pozo lleno de murciélagos, que le causan un profundo terror. Años después, a punto de convertirse en el vengador nocturno, aprende que solo puede vencer a los criminales si es algo más en la mente de ellos. Recuerda a los murciélagos que tanto lo impresionaron, y decide compartir su temor con los peores criminales de Gotham. A través de los años sabe como trabaja la mente de los criminales, sabe lo supersitiosos que son, y decide volverse algo aterrador. Se convierte en un símbolo, en el señor de la noche, en el hombre murciélago.

Batman/Wayne es producto de Gotham City, y como tal, es asimilado por ella. Su rencor y deseo de venganza hacen de él un hombre corrupto, enfermo, como corrupta y enferma es la ciudad. Batman conoce el mal, está invadido por él y por eso tiene las armas para combatirlo. Más que las armas, su agilidad y fuerza o su fortuna, la principal ventaja que tiene Wayne/Batman en su lucha es su conocimiento de los rincones más sombrios del corazón humano.

Los Villanos.

En pocos comics hay antagonistas tan elaborados e interesantes como em Batman. Fueron concebidos como villanos, pero, al igual que el murciélago, han alcanzado el estatus de símbolos. A diferencia de los villanos que se ven en otras tiras cómivas (vbg. Superman), los antagonistas de Batman no son alienígenas ni genios maléficos, sino seres que alguna vez fueron humanos, pero que la locura ha tocado. Creados por Kane en la segunda mitad del siglo XX, cuando los asesinos seriales y mafiosos se convirtieron en antiheroes para la sociedad, los personajes a los que Batman enfrenta son alegorías de estas siniestras figuras. Debido a la gran cantidad de villanos que pueblan las viñetas de dicha historieta, solo comentaremos los más importantes.



The Joker: Un antiguo comediante sufre una tragedia donde muere su mujer embarazada. Es arrojado a un pozo lleno de químicos que lo desfiguran. Su rostro se vuelve rígido, congelado en una eterna y atroz sonrisa; su piel se vuelve blanca, como si le hubieran vaciado la sangre; su cabello se tiñe de verde, como el de un payaso; su mente se quiebra. Víctima de las bromas del destino, Jack Napier asume la locura y el caos como motores del mundo, se asume a sí mismo como mensajero de las siniestras bromas de Dios. Se convierte en el Joker.

Joker es un criminal terrible, genio de la quimica, inventa un gas para usar como arma mortal, el cual asesina a sus víctimas de un ataque incontrolable de risa. Es solitario, muy cercano a un real psicópata (Recordar a John Wayne Garcy y su personalidad del payaso Pogo), de una inteligencia cercana a la genialidad. Es la contraparte del murciélago: mientras Batman es símbolo del órden, Jocker es la encarnación del caos más absoluto.

The Penguin: hijo de una de las familias más prominentes de Gotham, Oswald Coppelbolt nace deforme: gordo, enano y con una membrana que le une los dedos de la mano. Debido a su deformidad, viste como un caballero. Penguin es uno de los jefes mafiosos más importantes de Gotham. Es el monstruo que nace deforme y al cual su propia fealdad lo hace torcido.
Penguin es es uno de los jefes del bajo mundo de Gotham. Elegante, adinerado, siempre rodeado de mujeres hermosas, no duda de utilizar la fuerza y las balas para acabar con algún adversario. En else encuentra la inteligencia y el poder del gangster, del criminal de altos vuelos que puede incendiar una ciudad con solo una llamada telefónica.Un hombre de negocios... un Patricio del crimen.

Two Faces: Tal vez uno de los más interesantes caracteres. Harvey Dent era un fiscal de distrito en Gotham. Era incorruptible y con un sentido de la justicia estricto. Un mafioso al que perseguía le arroja ácido en la cara, desfigurandole el rostro y destruyendole la mente. Ahora, una de las mitades de su cara es la de Harvey Dent, pero la otra está quemada y con una horrible mueca. Encarna la doble cara de la justicia, y la justicia como producto del azar. Emparentado con Joker, asume la probabilidad como motor del mundo.

Tal vez sea uno de los simbolismos más interesantes en el comic y en el universo mítico de Kane: Se emparenta con el dios romano Jano, y con los múltilples arquetipos Junguianos de la dualidad. Es una alegoría terrible del servidor público que pasa del otro lado de la ley: el policia que se vuelve criminal, el juez que se vende, el magistrado que acepta dádivas.

The Scarecrow: Jonathan Crane es un brillante psiquiatra experto en psicofamocología. Su campo de estudios son también los miedos y las fobias. Es un hombre alto y desgarbado, profundamente resentido, y con una inteligencia superior al promedio. Ha sintetizado una droga alucinógena en forma de gas que hace que la gente tenga alucinaciones con sus propios miedos, con sus peores temores. Acorde con su patética estampa, asume la personalidad del espantapájaros, el señor de los terrores. Al igual que Batman, su arma es el miedo que inspira en el otro.

Hay muchos más villanos en el espacio mítico de Batman, sin embargo, estos son los más representativos. Es de notar como cada uno de ellos comparte algunas o muchas características con el murciélago, sobre todo en el aspecto simbólico. Cada uno encarna una parte de la sombra (lo contrario, segun Jung), del caballero de la noche.

A manera de conclusión.

Batman y toda su mitología han dejado de ser un mero personaje para el entretenimiento y se ha convertido en un ícono de la cultura occidental del siglo XX. a través de sus reelaboraciones el murciélago se ha adaptado a los tiempos y se ha mantenido ágil. algunos de los trabajos que se han derivado de él alcanzan el estatus de obra de arte. La pregunta es... ¿Porqué?

Sería muy aventurado y arrogante dar un respuesta absoluta. El éxito del murciélago y la fasinación que crea se debe, entre muchas otras cosas, a su naturaleza ambigua y verosímil al mismo tiempo. Ambiguo es el ser humano, quien tiene el potencial de ser un santo o un demonio. Así también, es Bruno Díaz /Batman.

Gotham Coty es un universo narrativo verosímil por que ahí convergen lo mejor y lo peor del género humano. En esa gran ciudad conviven los avances más grandiosos de la ciencia junto con la barbarie más extrema; los espírituso más generosos con los actos más abominables. Gotham es ciudad y manicomio; paraiso e infierno; condena y redención. puede ser cualquier ciudad de principios del siglo XXI.

Los adversarios de Batman son verosímiles porque encarnan los rincones más oscuros y podridos del alma humana. Aunque sus apariencias son fantásticas, sus motivos no: en ellos encontramos la misma locura, ambición y sadísmo que se pueden hallar todos los días en los diarios y en las noticias de nota roja. ¿Qué ningún criminal real usa maquillaje o máscara? Es cierto, pero en este universo narrativo la máscara tiene una función más específica: nos recuerda que quienes la usan no existen. El disfraz amortigua, pues sin él serían tan reales que aterrarían.

finalmente, lo que ha hecho al murciélago todo un símbolo en nuestra cultura no es la ficción con la que se viste... sino la realidad que sugiere.

Omar Delgado. 2005

El narrador y el autor




NARRADOR Y AUTOR

Autores: Carmen Ros y Omar Delgado

“qui parle (dans le récit) n’estpas qui écrit (dans la vie) et qui écrit n’est pas qui est.”

Quien habla (en el relato) no es quien escribe (en la vida) y quien escribe no es quien es.

Roland Barthes, Introduction á l’analyse structurale des récits, 1966, pág.20.




En la génesis de una obra literaria, hay varias figuras que participan de ella. Tomando en cuenta una narración como un proceso de comunicación, se deben de tener las dos figuras esenciales de esta: el receptor y el transmisor. El primero, aparentemente sería el lector, y el segundo, el autor, pero esto no es del todo cierto. Para que se logre crear una ficción narrativa convincente es necesaria la presencia de otras dos figuras: el narrador y el narratario.

El Narrador es un “desprendimiento” o “desdoblamiento” del autor. Es quien emite el discurso literario. Debe ser lo suficientemente convincente como para evocar al narratario en el lector.
El Narratario por su parte, es un “desprendimiento” o proyección del lector, el cual recibe el discurso literario de parte del narrador. Este narratario es quien se va a creer la ficción que le presenta el narrador, quien se dejará convencer y vivirá todas las emociones que le está transmitiendo.

Para Jakobson, el narratario es un protagonista pasivo del proceso de enunciación. El narratario corresponde a la figura de un destinatario que puede ser explícito o tácito. Cuando el destinatario de un relato es interno (que está dentro de la narración), podemos hablar de narratario.

El destinatario interno de un texto narrativo es siempre conocido y preciso. Nido de víboras de Mauriac se inicia como una larga epístola dirigida por el narrador (Luis) a su esposa (Isa); El lirio en el valle de Balzac es una extensa carta, un largo relato expresamente dirigido a la condesa Natalie de Manerville. [...] Pascual Duarte destina sus memorias al Señor Joaquín Barrera López Mérida. En los textos narrativos, este destinatario interno o narratario puede ser ficticio, como en los casos arriba mencionados, o verdadero. [1]

Ambas entidades forman parte del texto literario, pues mientras una elabora y estructura el discurso narrativo, el otro se deja seducir por el mismo.

AUTOR

“Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo”

No es Juan Rulfo quien nos habla. Él escribió estas líneas, pero quien nos dice esto es una entidad distinta de Rulfo, una entidad que se generó en él, pero que también es muy diferente al hombre. Rulfo le da un nombre: Juan Preciado, pero no es necesario que se llame así; es más, ni siquiera es obligatorio que tenga nombre. Esta entidad es quien conocemos como Narrador.

“El autor es el hombre o la mujer que escribe; es el ser humano, la figura histórica, el individuo parte de un tiempo y de una sociedad en particular (En el caso de Rulfo, es el hombre que nació en 1917 y murió en 1986, quien venía de Jalisco, quien fue burócrata y después escritor). Es quien en un momento de su vida se dispone a escribir una novela, un cuento, un relato. Al escribir, el autor se coloca “más allá” de la ficción literaria, está por encima de la ilusión provocada por su propio relato. Mientras escribe, desempeña el papel del constructor del relato. El narrador siempre será un “segundo yo” o una “proyección” del autor.

En “literatura”, el autor es una convención bastante diferente de lo que el autor es para el resto de la producción escrita. [...] En el campo literario, la noción de autor supone una entidad algo diferente: un hombre de oficio (poético) acuciado por el afán de crear y, sobre todo, de haber creado. [...] No es bastante decir que da la palabra a un narrador (entendiendo por narrador esa entidad precisa que cuenta en lenguaje mimético, y con crédito irrestricto por parte de los lectores). [...] Al margen de este lenguaje estrictamente narrativo, las dudas, interrogaciones, apreciaciones, reflexiones, generalizaciones –lo que se ha dado en llamar intrusiones–, que atribuimos al autor no siempre trasuntan el pensamiento real del escritor, del hombre-que-escribe. Tales reflexiones, que no pueden pertenecer al narrador -porque otra es su misión-, tampoco suelen ser las del hombre: son exigidas por el relato (el libro), y aportadas por el oficiante.

La categoría de “autor” es la del escritor que pone todo su oficio, todo su pasado de información literaria y artística, todo su caudal de conocimiento e ideas (no solo las que sustenta en la vida) al servicio del sentido unitario de la obra que elabora. Esta entidad que llamamos ‘autor’ asoma muchas veces en el texto (libro), detrás del narrador, no confiando enteramente en él, arreglando, componiendo, aclarando, , acotando, completando. Su intervención es a veces solapada y sutil, otras es burda e insufrible. Esa imagen del autor, no es por consiguiente, una para todos los libros de un mismo escritor, sino una diferente para cada libro. La imagen del ‘autor’ que utilizamos no es, obviamente, más que una convención puramente ideal”[2]


NARRADOR

“Estábamos en la sala de estudio cuando entro el director seguido de un novato con traje de aldeano y un bedel cargado con su pupitre”
Cuando se leen estas líneas, el inicio de Madame Bovary, nos encontramos a una entidad diferente de Gustave Flaubert. Aunque inicia con un “Estábamos”, la novela entera la dirá en tercera persona, sabrá todo de todos los personajes y también dará a veces sus propias opiniones de lo que está pasando dentro de la ficción.

“¿Quién habla?
¿En el teatro, el problema no se plantea. El autor sale de la escena, se sienta en la platea, y da la palabra a sus personajes. En la novela, en cambio, el autor da la palabra a un narrador, y éste eventualmente a sus personajes. Sobre la escena del diálogo es puro, en la novela siempre más o menos teñido: <>”[3]

El narrador no se identifica totalmente con el autor de la obra, ni siquiera cuando la narración se vale de la primera persona, pues el “yo” de la ficción no es el “yo” de quien escribe una solicitud de empleo o de quien paga la renta. El narrador parte del autor, pero al ingresar al terreno de la ficción se vuelve otra persona, otra entidad.

El narrador es el sujeto de la enunciación del discurso, en el que el personaje dice “yo”. (Sin importar en que persona gramatical esté enunciando).

En el narrador se combinan dos protagonistas de la ficción narrativa: el que ve u observa y el que narra. Dicho de otra manera, el narrador es quien tiene el “foco” (punto de vista) y la voz (La capacidad para enunciar). No se identifica totalmente con el autor de la obra, ni siquiera cuando la narración se vale de la primera persona, pues el “yo” de la ficción no es el “yo” de quien escribe una solicitud de empleo o de quien paga la renta. A pesar de que el narrador se nutre de los conocimientos y de la visión del mundo del autor, el primero se distancía del segundo en la medida en que representa un papel independiente en la obra, aún en el caso de la literatura “En abismo”.
El narrador es un personaje más, pero se mueve en un plano diferente al de los demás personajes. Puede ser parte del la acción narrativa (Como Juan Preciado de Pedro Páramo) o puede quedarse al margen de ella como una fuerza externa (Como el omnisciente de Madame Bovary) . Además del papel que pueda tener el narrador como personaje en la obra literaria, tiene otro: es el que estructura el relato.

“Conocí a Dean poco después de que mi mujer y yo nos separásemos. Acababa de pasar una grave enfermedad de la que no me molestaré en hablar exceptuando que…”
Este es un ejemplo de la literatura “en abismo”. Cuando leemos el inicio de “En el camino” de Jack Kerouac, el narrador nos evoca con una primera persona. Si conocemos la vida del autor, sabemos que este es un texto autobiográfico. Sin embargo, no es el autor quien nos habla. El narrador de “en el camino” se ha distanciado de Kerouac en la medida en que puede estructurar el discurso literario en el que está, y al mismo tiempo está participando del mismo. En este caso el narrador-personaje y el autor son muy parecidos, en este caso, se dice que hay un “autor implícito” muy fuerte en el relato.

AUTOR IMPLÍCITO.
Cuando Flaubert dice:
“Acabaron de hablar con harta frecuencia de cosas ajenas a su amor, y Emma, en sus cartas, hablaba de flores, de versos, de luna y de estrellas, recursos ingenuos para una pasíón débil, que recurría para robustecerse, a ayudas exteriores…”

Quien está hablando es el narrador, pero al dar su opinión en la descripción, le está dando cabida al autor implícito. Esta entidad es la presencia que tiene el autor como persona con una determinada moralidad, ideología y cosmovisión, dentro del relato. El párrafo presentado con anterioridad se puede dividir en dos partes: la primera es pura descripción (Las cosas de las que hablaba Emma Bovary, que termina hasta “estrellas”), pero en la segunda, el narrador refleja lo que piensa el autor de dichas acciones de la personaje. Es en ese comentario, en donde se ve la presencia de Flaubert, es decir, al autor implícito dentro del narrador.

CONCLUSIONES.
El narrador es una entidad distinta al autor. No solo comunica la historia al virtual lector (narratario); también puede explicitar que él es el organizador del discurso narrativo, y puede aparecer como personaje, como testigo o incluso tratar de manipular al lector con sus comentarios, explicaciones, justificaciones y otras manifestaciones de su criterio respecto de lo que se narra (autor implícito). Siempre va a señalar la distancia entre él y sus personajes, y puede llegar al extremo de cederles la palabra, pero nunca les dejará estructurar el relato.
El narrador puede ser conjugado en tres personas: “yo”, “Tú” y “él”. Se dice que el narrador en primera persona es el más cercano al autor. La narración en segunda es más cercana al lector (o al narratario), y la narración en tercera es “neutral”. Es tan cercana a uno como al otro.
1 Oscar Tacca, Las voces de la novela, Gredos, España, 1985, pps. 155-56

[2] Oscar Tacca, Las voces de la novela, Gredos, España, 1985, pág. 17-18
[3] Oscar Tacca, Las voces de la novela, Gredos, España, 1985, pág. 22

La odisea for dummies

LA ODISEA

“La Odisea”, obra atribuida a Homero, puede tomarse como la continuación de lo narrado en “La Iliada”. En ella se narra el viaje que tuvo que emprender Odiseo, Rey de Itaca y caudillo de las guerras Troyanas, para regresar a su hogar.
En esta nueva historia, el eje conductor son las andanzas de Odiseo y de todos los personajes –hombres, dioses y semidioses- que intervienen de alguna manera en el viaje de Ulises.

La obra se divide en tres partes:

a) Telemaquia.
b) El exilio de Odiseo
c) La Toma de Itaca.

TELEMAQUIA (CANTOS DEL I AL IV)

En esta parte se ve la situación de Itaca veinte años después de la guerra de Troya: Todos creen que Ulises está muerto. El palacio de Odiseo ha sido tomado por los pretendientes de la reina Penélope quienes se gastan la hacienda del caudillo en espera de que la reina escoja a alguno de ellos para casarse con él y erigirse en nuevo rey. Telemaco, el hijo de Ulises y Penélope, poco puede hacer para impedirlo, así que, guiado por la diosa Atenea, parte hacia los reinos amigos en busca de noticias de su padre. Llega primero a Pilos, patria del viejo Néstor, quien le refiere la muerte de Agamenon a manos de su propia esposa. Luego va a Esparta, en donde el rey Melenao y la reina Helena lo hospedan junto con el hijo de Néstor. Melenao le relata que, durante su regreso, el dios Proteo le reveló que Odiseo era cautivo de Calipso, una ninfa marina.
Mientras, en Itaca, los pretendientes se dan cuenta de la ausencia de Telemaco y le tienden una emboscada para matarlo.

EL EXILIO DE ODISEO (CANTOS V AL XII)

Zeus, a petición de Atenea, manda a Hermes a hablar con Calipso para que libere a Odiseo. La ninfa acepta de mala gana, pues está enamorada del caudillo. Odiseo zarpa de la isla, y después de días de navegación, Poseidón lo ve y, furioso, le manda una tormenta que casi lo hace zozobrar.
Ayudado por Ino, ninfa del mar, Odiseo llega a Esquería, donde lo encuentra la princesa del país, Nausicaa;Esta le da comida y ropa y le da indicaciones de cómo llegar al palacio de su padre, Alcinoo. Otra vez, ayudado por Atenea, Odiseo llega al palacio y el rey lo acoge como huésped.
Después de dos días, en un banquete, un poeta canta acerca de la caída de Troya, y del caballo que ayudó a esta. Odiseo rompe a llorar y revela su identidad. Le cuenta a Alcinoo y a la corte sus aventuras:

El viaje de Odiseo.

Después de la caída de Troya, las tropas de Itaca, comandadas por Odiseo, zarpan con rumbo a casa. Primero llegan a Ismaro, en donde saquean la ciudad de los cicones. Después, llegan al país de los lotófagos, donde algunos de los hombres del caudillo comen loto y no quieren regresar a casa. Odiseo los obliga y embarcan de nueva cuenta hasta que llegan a Ciclópea, en donde se enfrentan a Polifemo, gigante de un solo ojo quien además es antropófago. Después de devorar a algunos compañeros de Ulises, el héroe lo emborracha, lo ciega, y él y sus hombres escapan de él, llevándose además, las ovejas del Cíclope. El gigante, ciego, trata de detenerlos arrojándoles peñascos, y al no lograrlo, implora venganza a su padre, el dios Poseidón.
El siguiente punto a donde llega Odiseo y sus tropas es a la isla de Eolo. Ahí, el señor de los vientos los acoge por un mes, y cuando zarpan, le regala a Odiseo todos los vientos dañinos, en una bolsa de cuero, para que llegue a casa. Durante el viaje Odiseo duerme y los marineros, creyendo que en la bolsa de cuero hay un tesoro, la abren y los liberan, desatando una tempestad.
Con trabajos, los barcos llegan a la isla de los Lestrigones, gigantes antropófagos que dan cuenta de varios hombres de Odiseo. Huyen y llegan a Eea, la Isla de Circe, hija del Sol , quien convierte a algunos de los hombres en cerdos. Odiseo, ayudado por Hermes, resiste los encantos de la hechicera, la amaga y la obliga a que regrese a sus compañeros a su forma original –y además yace con ella-. Odiseo y sus hombres se quedan con la hechicera por un año, al término del cual el caudillo le pide ayuda para regresar a su tierra. Circe le indica que primero tendrá que bajar al hades para consultar al adivino Tiresias.
Odiseo obedece a la hechicera y viaja al hades. Ahí, además de Tiresias, se le presentan otras sombras: Aquileo, Anticlea, su madre; Elpenor, uno de sus hombres, muerto en la isla de Circe; Agamenon, quien le cuenta su muerte, a manos de Clitemnestra, su esposa, y Egisto, el amante de esta.
Odiseo y sus hombres regresan a Eea y le rinde exequias a Elpenor. Circe le da indicaciones de cómo sortear a las sirenas, y a los monstruos marinos Cardibbis y Escila. A las sirenas las vence tapando los oídos de sus hombres de cera y amarrándose él al mástil del barco. Después de huir de Cardibbis y Escila, llegan a la isla del sol, en donde hay un rebaño de vacas sagrado. Odiseo, a consejo de Circe, ordena a sus hombres no comerse las vacas, pero estos aprovechan el sueño del caudillo para matarlas. Las vacas siguen mugiendo y moviéndose después de muertas y desmembradas, y los dioses desatan una tormenta que hace que naufraguen. Odiseo, único sobreviviente, llega a la isla de Calipso, quien lo retiene por siete años.

LA TOMA DE ÍTACA (CANTOS XIII AL XXIV)

Alcinoo le da muchos presentes al caudillo, y lo manda en barco a su hogar. Al llegar, no reconoce su tierra, pero Atenea, disfrazada de pastor, le explica que está en casa, y que su casa está tomada por los pretendientes a su trono. Lo convierte en Mendigo para que nadie lo reconozca, y Odiseo comienza a planear como deshacerse de los indeseados huéspedes. Va a las porquerizas en busca de Eumeo, quien lo acoge y le da más información acerca de la situación en palacio. Odiseo le dice que es un cretense que peleó en Troya.
Mientras, en Lacedemonia, donde está Telemaco, Atenea se le aparece en sueños al joven, y le dice que debe regresar de inmediato a Itaca. También la diosa le advierte de la emboscada que le prepararon. Telemaco zarpa, y después de dejar a Pisistrato en su tierra, Pilos, llega sano y salvo a Itaca. Se dirige a la porqueriza por consejo de Atenea.
En la porqueriza, Odiseo se da a conocer ante su hijo. Le advierte que solo ellos pueden saber la verdad y hacen planes para derrotar a los pretendientes, quienes están atónitos de que su emboscada fallara.
Telemaco regresa a palacio y le cuenta a Penélope lo que le refirió Menelao. Teoclimeno profetiza que Odiseo está vivo. Odiseo, bajo la forma de mendigo, sufre múltiples humillaciones en camino a su palacio, pues varias de las doncellas están en colusion con los pretendientes. El único que lo reconoce es su perro, Argos. Durante el banquete de los pretendientes el héroe se pasea entre ellos solicitándoles caridad. Antinoo, uno de ellos, lo desprecia, pero Penelope le pide que le diga si sabe algo de su esposo. En el palacio, los sirvientes y los pretendientes le hacen múltiples desaires a Odiseo. Padre e hijo esconden todas las armas de la sala. Odiseo le cuenta a Penélope historias falsas, y esta, incrédula, le exige una prueba de que conoció a su esposo. Odiseo le describe el manto que llevaba cuando se fue y la identidad de su heraldo. La reina ordena a Euriclea que le lave los pies al huésped, y al hacerlo, la anciana lo reconoce por una herida en el pie, producto de la escaramuza con un jabalí. Odiseo le pide que guarde el secreto. Finalmente, Penélope decide hacer una contienda entre los pretendientes, y quien gane, la tendrá como esposa. La justa consiste en armar y tensar un arco, y con él disparar una flecha que pase entre el centro de doce hachas.
Todos lo intentan sin lograrlo. Odiseo se identifica ante dos de sus fieles criados y les indica que cierren la puerta a una señal suya. Odiseo también participa en la competencia: arma el arco, lo tensa y disparó una flecha que pasó limpiamente entre las hachas. Los pretendientes, aterrorizados, lo reconocen. Telemaco va junto a su padre, y entre los dos, dan cuenta de los pretendientes. Melanito, una de las criadas, trata de ayudar a los intrusos, pero es capturada por los sirvientes de Odiseo. Después de deshacerse de los pretendientes, Odiseo manda ahorcar a las mujeres cómplices de ellos, y hace morir a Melanito en suplicio. Mandan a purificar la casa con azufre.
Penélope todavía duda de su ese hombre es su esposo, pero Odiseo le relata el cómo construyó su lecho nupcial: lo esculpio de un árblo y mandó colocar cuatro paredes alrededor de él. Penélope queda convencida
Al final, Hades guía las almas de los pretendientes al averno, donde le relatan su suerte a Agamenon y a Aquiles. La noticia de la matanza se ha propagado, y los deudos se disponen a tomar venganza, pero Atenea y Zeus apaciguan los ánimos y vuelve a reinar la paz en Ítaca.

Elaboró: Omar Delgado

martes, junio 14, 2005

El reino del cielo y de Ridley Scott



Espadas en el cine.

En medio de todos los blockbusters de verano y su casi infumable trama es agradable ver una película como Cruzada (kingdom of heaven. Ridley Scott. 2004), cinta en donde, sin dejar a un lado la lógica de la superproducción, es posible ver un discurso político y de vida de su director.

Scott tiene en su haber algunas de las películas emblemáticas de los últimos 20 años, tales como Blade Runner, Alien, Gladiator, entre otras. A pesar de que su obra es dispareja en cuanto a calidad puede ser considerado como uno de los realizadores más importantes de finales del siglo pasado y principios del presente. Kingdom of heaven (2005), es su última obra, basada en una historia que ocurre entre la segunda y la tercera cruzada de la cristianidad.

El herrero que fue caballero.

Muchos personajes, algunos ficticios, algunos que históricamente existieron, convergen en la película de Scott. En ella el personaje principal es Balian, (Orlando Bloom) herrero frances herído por una tragedia, al cual llegan buscando algonos caballeros cruzados. Uno de ellos es su padre, Godofredo de Ibelin (Liam Nesson), y lo lleva con él a Jerusalem, donde tratará de encontrar la redención.

Lo primero que salta a la vista es el parecido que tiene Balian de Ibelin con otro de los personajes de Scott: Maximus, el general romano que llegará a ser gladiador y a pelear en el circo romano. Ambos hombres viven un duelo muy hondo, los dos han perdido a su familia (El primero por la muerte del hijo y el suicidio de la esposa, el segundo por que su familia es masacrada por órdenes del emperador Cómodo). Ambos personajes, a raiz de su tragedia, tienen motivaciones emocionales profundas, pero cuando en el gladiaror esta motivación era la venganza, en el segundo es la búsqueda de redención.
Balian de Ibelin sufrirá una transformación conforme llega a Jerusalem y se pone a las órdenes de Baladino IV (Edward Norton) y el consejero de éste, Tiberias (Jeremy Irons). Pronto se verá envuelto en las maniobras políticas que rigen a Jerusalem. Mientras Baladino IV, el monarca leproso, busca la paz con los árabes, comandados por Salah ad din (Ghassan Massoud), los templarios, guiados por Guy de Laisignac (Marton Csokas) , tratarán de provocar la guerra con el Islam. La guerra se desata cuando muere el rey, y Guy es elegído Monarca de Jerusalem.EL nuevo rey provoca una guerra que rápidamente pierde y la ciudad santa es sitiada por los 200000 soldados del ejército musulman. Le tocará entonces a Balian de Ibelin organizar la defensa de Jerusalem contra el ataque de los árabes.

No todos los moros son Osama

Lo primero que salta a la vista es el respeto con el que Ridley Scott trata a los musulmanes. Retrata a Salah ad din -hispanizado como Saladino-,como lo que fue: el caudillo y genio militar y político más grande que ha tenido el Islam. Otros personaje son también tratados con respeto, como el caballero musulman al que Balian le perdona la vida, y que después le volverá el favor al antiguo herrero. Este tratamiento del Islam por parte del director lo hizo merecedor de muchas críticas, principalmente de los sectores ultraconservadores estadounidenses, esos mismos que masacran en este momento a mujeres y niños en Irak y Afganistan.

Otro punto a resaltar es el mensaje de tolerancia y aceptación-de-lo distinto con el que Scott matiza toda la cinta: Balian se da cuenta de que los rezos del moro son iguales a los cristianos; la relación entre el rey Baladino y Salah ad din es respetuosa, de dos titanes que se aprecian (Esto es remarcado cuando el caudillo del Islam le ofrece sus médicos al rey leproso); esa misma relación hallamos entre Balian y el musulman al que le perdonó la vida. Para Scott, hay fanatismo en ambos lados: son los templarios quienes provocan al árabe, quienes desembocan la guerra con él, pero también es el Imán y consejero de Salah ad din el que le exige la toma de Jerusalem y la matanza de sus habitantes. Balian da cuenta, como defensor de la ciudad santa, de que no son los edificios y las piedras lo sagrado en Jerusalem, sino la gente: es a esta a la que defiende, a la que pretende salvar aunque la mezquita, el sepulcro y el muro sean destruidos.

Balian tambien se parece a Maximus en otro sentido: el de la renuncia al poder. Los heroes de Scott huyen del poder terrenal para conservar su humanidad. Ambos son hombres humildes, que anhelan vidas simples y a los cuales el destino ha puesto en la situación de poder gobernar reinos enteros. Ambos rechazan ese ofrecimiento. El símbolo del poder como mujer seductora es evidente en las dos cintas. En Gladiador, es la hermana de Cómodo quien simboliza Roma, y quien trata de seducir al general romano. Para Balian, será Sybilla quien le ofrecerá su lecho y el trono de Jerusalem.

De como hablar de política y ganar millones de dólares.

Es así como Ridley Scott, sutilmente, pone un dedo en dolorosa llaga. Por medio de una superproducción logra lanzar algunos dardos al expectador y a la situación en el medio oriente, e incluso, llega a cuestionar sobre la naturaleza de la religión y del fanatismo, o de la búsqueda del poder. La película tiene sus defectos, sin embargo, resulta estremecedor pensar en la posibilidad de lo que algún otro director hollywodense (como Jerry Buckheimer, Michel Bay u otro realiza-esperpentos del tipo) hubiera hecho con el mismo guión: Unos templarios prístinos de lo piadosos, un Salah ad din al que solo le hubiera faltado caminar como Bela Lugosi, y unos árabes dispuestos a comerse a los niños de Jerusalem bien asados. Es una suerte que fuera Sir Ridley Scott quien la narró como una historia bien contada, y además, con fondo.